«No estoy de acuerdo con la gestión de Marko Cortés en los últimos cinco años ni con su dirección en el PAN, excepto en los estados de Aguascalientes, Querétaro, Guanajuato y Yucatán. No obstante, por el bien de Xóchitl Gálvez, estoy dispuesto a tragarme mis discrepancias y no hablar mal de Marko. Aun así, celebro su salida», manifestó Francisco Domínguez Servién, exgobernador de Querétaro, durante su presencia en el Foro de Desarrollo Económico Sustentable en la entidad.
Francisco Domínguez, aliado de Martín Orozco Sandoval y otros compañeros que se opusieron a Marko Cortés durante su campaña para la reelección como presidente del PAN, respondió sobre el proceso legal contra el exgobernador de Aguascalientes y la inserción de «sus allegados» en otros partidos:
Dijo tajante: “No tengo información al respecto, no he conversado con los compañeros senadores y gobernadores al respecto. Martín Orozco tiene raíces profundas en el PAN. Desconozco si ha migrado a otro partido, pero debería contribuir y aspirar a los logros que Tere (Jiménez), la gobernadora, ha alcanzado. Debemos seguir respaldando a los cuadros que ha formado”.
También afirmó: “Siempre he actuado como mediador, desde la campaña entre Tere y Martín, para garantizar que las cosas avancen de manera positiva. Tanto yo como el exsenador (Rubén) Camarillo logramos cumplir con todos los compromisos y llevarlos a buen término. Esto debe continuar así”.
A su vez descartó cualquier intención de liderar el Partido Acción Nacional y suceder a Marko Cortés: “Desde ya aclaro que no tengo aspiraciones en ese sentido. Lo hice cuando él buscaba la reelección, y ahora respaldaré a quien sea, ya sea hombre o mujer. Por ahora, brindaré mi apoyo al senador (Juan Antonio Martín) del Campo y a Tere (Jiménez). Haré lo mismo en Guanajuato, Ciudad de México y en todos los lugares necesarios. No busco ser diputado, senador, gobernador. Ya ocupé todos esos roles y es tiempo de dar paso a nuevos líderes”.
Sobre Xóchitl Gálvez, comentó que representa un perfil sólido y espera que no se perciban diferencias entre ella y otros candidatos. “Es nuestra obligación, dentro del partido, respaldarla. Es un activo invaluable en la política mexicana”.
En cuanto a las descalificaciones, lamentó que México aún no haya alcanzado un nivel en el que las campañas sean llevadas con altura: “Son estrategias que cada quien utiliza para debilitar al oponente o a la oposición. Pero en el caso de la precandidata Xóchitl, y sin caer en clichés, me impactó positivamente el video que lanzó al comenzar la precampaña, mostrando su origen, sus inicios vendiendo gelatinas».

