Legisladores de Morena, PT y PVEM en la Cámara de Diputados y el Senado chocaron por los apoyos a los aspirantes presidenciales.
Primero, un bando llamó a la unidad, pero los leales a Marcelo Ebrard respondieron que no se van a callar y seguirán denunciando irregularidades en el proceso interno. “Los legisladores del movimiento, más allá de nuestras afinidades con algún compañero que está en la contienda interna, tenemos la responsabilidad mayúscula de abonar a la unidad.
“No nos equivoquemos en este momento crucial. El respaldo al movimiento, al Presidente y al proyecto de nación es amplio, es sólido”, argumentaron. Lo anterior, derivado de las críticas por gastos excesivos de campaña de los aspirantes que compiten en Morena, así como los señalamientos por la contratación de cientos de espectaculares para promocionar a Claudia Sheinbaum y a Adán Augusto López, por parte de Marcelo Ebrard, Ricardo Monreal y Gerardo Fernández Noroña.
En el pronunciamiento firmado por el coordinador y vicecoordinadora de Morena en la Cámara de Diputados, Ignacio Mier y Aleida Alavez, y más de una centena de diputados y senadores guindas, del PT y PVEM, los firmantes señalaron que “los adversarios no están en el movimiento”. “Nosotros somos compañeros que buscamos el mismo fin: continuar y avanzar la 4T para seguir construyendo un México mejor para todos”, señala el documento. El pronunciamiento se da luego de que el pasado 17 de agosto, los diputados de Morena Emmanuel Reyes, Selene Ávila, Salma Luévano e Inés Parra, entre otros, informaron que alistan denuncias “contra de quien resulte responsable” por el uso de programas electorales y acarreo en favor de Sheinbaum Pardo.
Los leales a Ebrard Casaubón emitieron otro comunicado en respuesta, en el que advierten que no se van a callar ante el acarreo y demandaron que se cumplan los puntos firmados en el Consejo Nacional, cómo fue el comportarse de manera austera, sin derroche de gastos publicitarios ni propagandísticos y rechazar toda práctica antidemocrática como el acarreo, coerción y alianzas con grupos o personas a cambio de prebendas. “El incumplimiento en la vigilancia de este principio por la dirigencia nacional, es una seria agravante no sólo al proceso sino al pueblo de México que ve en Morena esa luz de esperanza para el cambio verdadero. Si en el pasado luchamos contra el acarreo, la simulación, el uso de estructuras institucionales para fines políticos ¿entonces por qué habríamos de callarnos ante estos actos que evidentemente se replican en nuestro movimiento? La dirigencia debe garantizar la imparcialidad del proceso en marcha”, subraya el texto.

