*El subsecretario de la Segob se dijo ‘sorprendido’ por la información del NYT; afirmó que hay pruebas que, aún sin capturas de pantalla de mensajes de Whatsapp, se sustentan
El subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación (Segob), Alejandro Encinas, respondió al diario The New York Times que la investigación del caso Ayotzinapa no está en riesgo, por lo que defendió las pruebas que se tienen.
En conferencia en Palacio nacional, el funcionario aclaró que “no fue así” lo expresado al diario estadunidense en entrevista acerca de que había reconocido que las capturas de mensajes de Whatsapp presentados como pruebas podían no tener sustento.
El diario The New York Times publicó un reportaje titulado “El caso de Ayotzinapa se resolvió en México. Hasta que las pruebas se desmoronaron”, en el que afirma que el también subsecretario de Derechos humanos, Población y Migración de la Secretaría de Gobernación reconoció que mucho de lo que se presentó en la investigación como evidencia “nueva y crucial” no pudo ser verificada como real. Además sostiene que las prisas del gobierno para entregar información entorno a la desaparición de los jóvenes generó una serie de tropiezos: “Una comisión de la verdad que confió en pruebas sin sustento y una investigación penal que privó a la fiscalía de sospechosos clave”.
Encinas Rodríguez defendió la investigación, la cual –insistió– aún no está cerrada. Informó que la indagación, cuyos resultados fueron presentados en agosto pasado, está sustentada en comunicaciones, declaraciones, entrevistas y testimonios de la Comisión, información proporcionada por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), recomendaciones de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), levantamientos de campo y análisis de metadatos.
De acuerdo con la información del The New York Times, el funcionario federal reconoció que las supuestas conversaciones entre integrantes del crimen organizado y funcionarios en torno a la desaparición y asesinato de los 43 normalistas de Ayotzinapa no habían sido verificadas y se desecharon.
Al ser cuestionado esta mañana sobre el texto de este diario, el subsecretario de la Segob se dijo sorprendido por lo publicado, por lo que rechazó que él haya descalificado el trabajo de la Comisión para la Verdad y Acceso a la Justicia del Caso Ayotzinapa y el cual encabeza.
“Ha sido muy difícil comprender lo que es un proceso de investigación tan complejo. Incluso la información que le brindamos a The New York Times, ya abordamos este tema.
“Yo, en la información que les brindé, soy el principal sorprendido. Esa idea de que yo autodescalifiqué mi trabajo, pues la verdad no fue así, sería una falta de respeto a los compañeros y las compañeras de equipo de trabajo que me han acompañado de manera seria y profesional”, comentó.
Al ser cuestionado acerca de que las pruebas que aún no se han podido validar podrían poner en riesgo la investigación del caso Ayotzinapa, Encinas Rodríguez sostuvo que eso no sucederá.
Lo anterior, debido a que se integran análisis de comunicaciones, análisis en expedientes, entrevistas y recogidos por la Comisión de la Verdad, informes del GIEI, de la Sedena, recomendaciones de la CNDH, entre otras fuentes.
Así, ejemplificó el caso de una comunicación entre El Negro y El Chino, en el que se aborda cómo fue la desaparición de los restos de los jóvenes normalistas.
Independientemente que están acreditados los metadatos que acreditó el equipo técnico sobre estos mensajes, hay 12 fuentes complementarias, de coincidencia, de match, en este mensaje que tienen que ver con los testimonios del Beny, Carla, Steven, Polo, el expediente de la Sedena a las intercepciones de la Sedena, análisis de telefónicos, ordenes de aprehensión, testimonio de Felipe ‘N’ de Neto, recomendaciones del GIEI incluso recomendaciones de la CNDH”, sostuvo el funcionario federal.
Encinas Rodríguez además acusó que se continuarán con las investigaciones pese a lo que calificó como una “campaña de descalificaciones” que busca hacer tambalear el informe del caso Ayotzinapa.
Incluso dijo que dicha campaña, que busca desprestigiar su trabajo y el de quienes han participado en el informe, afecta a los padres y madres de los normalistas.
“Luego se dio una campaña de descalificaciones al informe, a nuestras personas, a los trabajos y allí pasamos al amedrentamiento, a los amparos, al amago de abogados de denuncias penales, ahora pasamos al espionaje, ¿qué sigue? Sea lo que sea, aquí nosotros no vamos a dar marcha atrás”, sentenció.

