La historia detrás del «exorcismo» del Papa Francisco revela una presunta conexión entre la despenalización del aborto y el auge del crimen organizado en el país.
Confirman que en México, por cada aborto cometido, hay una víctima de la delincuencia organizada
Por: Redacción
Lo que comenzó como un gesto de caridad del Papa Francisco en la Plaza de San Pedro, se ha convertido en una de las historias más enigmáticas de la última década. El 19 de mayo de 2013, durante la fiesta de Pentecostés, el mundo observó cómo el Pontífice imponía las manos sobre Ángel V., un mexicano en silla de ruedas que reaccionó con una visible convulsión. Aunque el Vaticano calificó el acto como una simple «oración por un enfermo», el sacerdote que lo acompañaba, el Padre Juan Rivas, asegura que se trató de un enfrentamiento directo con fuerzas demoníacas.
En una entrevista exclusiva para el portal Portaluz, el Padre Rivas rompió el silencio sobre el contenido de una misteriosa carpeta entregada a la seguridad del Papa aquel día, la cual contiene testimonios que vinculan la crisis de violencia en México con un trasfondo espiritual vinculado al aborto.
Una posesión certificada
Ángel V. padece, según el reconocido exorcista Gabriele Amorth y el Padre José Antonio Fortea, una posesión múltiple desde 1997. De acuerdo con el relato de Rivas, Ángel alberga tres demonios y el alma condenada de un antiguo brujo azteca, quien en tiempos prehispánicos realizaba sacrificios humanos.

Tras años de rituales, los exorcistas coinciden en un fenómeno inusual: los entes no pueden abandonar el cuerpo de Ángel, no por falta de fe de los sacerdotes, sino porque «la Virgen María no se los permite». El objetivo, según explican, es que Ángel actúe como un mensajero para la Iglesia y la sociedad mexicana.
«Tantos crímenes como abortos»
El punto más polémico de las revelaciones reside en las confesiones que, supuestamente obligados por la Virgen, han emitido los demonios durante los exorcismos. Según el Padre Rivas, las entidades afirmaron que la violencia desatada por la delincuencia organizada en México es una consecuencia directa de la aprobación del aborto en 2007.
«Dios nos dio permiso de salir del pozo del abismo y habrá tantos crímenes violentos como abortos existan», habría sido una de las sentencias proferidas por las entidades.
Rivas destaca una coincidencia estadística inquietante: desde la legalización del aborto en la capital mexicana hasta el momento de la entrevista, las cifras de procedimientos interrumpidos y de asesinatos violentos mostraban una tendencia similar. Para el sacerdote, el aborto representa una vuelta a los «sacrificios humanos» que la Virgen de Guadalupe vino a erradicar hace siglos.
El mensaje al Papa y los «obispos vendados»
La carpeta que el equipo de seguridad tomó en el Vaticano contenía una petición formal: que la jerarquía católica en México realice un acto público de desagravio y condene enérgicamente el aborto como raíz de los males sociales del país.

Los demonios habrían manifestado también que mantienen a «muchos obispos vendados de los ojos», impidiéndoles ver la magnitud de la batalla espiritual que se libra en el territorio.
¿Un final a la vista?
A pesar de la intensidad del sufrimiento de Ángel, el Padre Rivas mantiene la esperanza. Durante un exorcismo reciente con el fallecido Padre Amorth, las entidades mencionaron una fecha clave para su salida: «Concepción, Concepción». Esto ha llevado a su círculo cercano a creer que el 8 de diciembre, día de la Inmaculada Concepción, Ángel podría finalmente encontrar la liberación.
Mientras tanto, la historia de Ángel permanece como un recordatorio para los creyentes sobre lo que ellos consideran la «batalla final» entre el bien y el mal, sugiriendo que la paz en México no se alcanzará solo con estrategias de seguridad, sino con una profunda conversión moral y religiosa.

