Sinaloa, México. En un contexto marcado por la violencia y la inseguridad, la Iglesia Católica hizo un llamado especial para que en esta Navidad, celebración del nacimiento de Jesús, «reine la paz» en todo el país, particularmente en el estado de Sinaloa. Este mensaje de esperanza fue difundido por Mons. Jesús José Herrera Quiñones, Obispo de la Diócesis de Culiacán, quien destacó que «Navidad es Jesús y fiesta para aquel que cree que la paz es posible».
Se ha llegado a tales extremos que integrantes de los grupos criminales, graban las ejecuciones de policías, como un mensaje de que ellos tienen el control. La población ha especculado que se debe en gran medida al financiamiento de los campañas, a la vez que el Gobernador Rubén Rocha Moya, de MORANA, a quien se defiende a capa espada «por razoznes de Estado» pese a su evidente incapacidad y posible complicidad que alcanzaría al propio Andrés Manuel López Obrador-
El obispo manifestó su preocupación por la situación que atraviesa el estado. Desde septiembre, Sinaloa ha sido escenario de una ola de violencia atribuida a disputas internas entre facciones del Cártel de Sinaloa. Los enfrentamientos, que involucran a los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán y seguidores de Ismael “El Mayo” Zambada, se intensificaron tras la detención de ambos líderes en El Paso, Texas, a finales de julio.
Estos conflictos han derivado en tiroteos, incendios y robos de vehículos, dejando un saldo de 507 homicidios dolosos entre septiembre y noviembre, cifras cercanas a los 566 registrados en todo 2023, según la Fiscalía General de Sinaloa.
En medio de este panorama, Mons. Herrera Quiñones invitó a los fieles a encontrar consuelo y esperanza en el mensaje de la Navidad. “Si bien vivimos tiempos difíciles, tiempos complicados, no es fácil, pero Dios no deja de manifestarnos su misericordia, su amor”, expresó. También destacó que al contemplar al Niño Jesús, los cristianos pueden recibir un «nuevo corazón» que les permita convertirse en «peregrinos de la esperanza» de cara al Jubileo Ordinario de la Esperanza que se celebrará en el Vaticano en 2025.
El obispo subrayó la importancia de promover la paz de manera activa, afirmando que “construirla y trabajar por ella no es fácil ni cómodo”, y animó a los creyentes a pedir a Jesús, Rey de la Paz, que nazca en sus corazones. Mons. Herrera Quiñones también hizo un llamado a crear “caminos de paz con nuestras palabras, con nuestras obras, a pesar de tanta violencia, desorden y conflictos que experimentamos”.
En su mensaje, el obispo recordó el simbolismo de Belén, el lugar donde nació Jesús: “Las tinieblas hicieron luz; en Belén, lo imposible comienza a ser posible”. “Navidad es el día del amor que nace, del amor que llama, del amor que exige, del amor que salva”, concluyó Mons. Herrera Quiñones.
Este llamado de la Iglesia Católica resuena como un recordatorio de que, incluso en medio de la adversidad, la esperanza y la paz siguen siendo posibles para quienes trabajan por ellas con fe y compromiso.

