*El Obispo Juan Espinoza Jiménez llama a proteger el don de la vida en la misa con motivo de la Soleminidad de María, este 1 de enero de 2025
En el marco de la Celebración de la Eucaristía en la Solemnidad de Santa María, Madre de Dios, desde la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción, Aguascaliente el Obispo Juan Espinoza Jiménez dirigió un fervoroso mensaje a la comunidad, exhortando a valorar y proteger el don de la vida en todas sus formas. Destacó que la defensa de la vida es un fundamento indispensable para construir una civilización basada en la paz.
El prelado católico subrayó la necesidad de salvaguardar la vida desde su concepción, enfatizando la importancia de cuidar a las madres, los niños, los ancianos y las personas en situación de vulnerabilidad. «La dignidad de cada persona es esencial para alcanzar la paz mundial», afirmó el Obispo, quien hizo un llamado a los diversos sectores sociales —empresarios, educadores, trabajadores y políticos— a colaborar activamente en la construcción de una sociedad más unida y próspera.
Denuncia por actos contra la vida en Aguascalientes
La reflexión del Obispo se produce en un contexto de indignación social tras los eventos del 28 de diciembre en la Plaza de la Patria, donde se instaló un «panteón» con tumbas simbólicas para denunciar 92 casos documentados de presuntas irregularidades en instituciones de salud gubernamentales. Las tumbas llevaban la leyenda “Asesinado por el estado de Aguascalientes”, lo que generó controversia por la falta de sustento legal y el supuesto uso indebido de argumentos atribuidos a la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

El Frente Nacional por la Familia calificó estos hechos como una “atrocidad” con premeditación y ventaja, señalando la falta de compromiso con la protección de la vida por parte de legisladores y autoridades locales. Este episodio ha provocado consternación no sólo en Aguascalientes, sino también a nivel nacional e internacional.
Un mensaje de esperanza y acción global
La homilía del Obispo también coincidió con la Solemnidad de la Santísima Virgen María, Madre de Dios, y con la 58ª Jornada Mundial de la Paz, instituida por el Papa Francisco. Este año, el mensaje papal se centra en el perdón, la protección de la vida y la condonación de deudas a países empobrecidos.
El Obispo Espinoza hizo eco del llamado del Papa a los países acreedores para que reduzcan o eliminen las deudas de naciones en situación de vulnerabilidad como un acto de solidaridad global. También instó a erradicar la injusticia, el hambre y las guerras, que afectan a millones de personas en el mundo.
Finalmente, el jerarca eclesiástico resaltó la labor de los aguascalentenses, describiéndolos como un pueblo trabajador y comprometido con el sustento de sus familias. Reiteró que el esfuerzo colectivo y la dignificación de cada individuo son clave para lograr una convivencia armónica y un futuro más prometedor para todos.
Con un mensaje cargado de fe y esperanza, el Obispo Juan Espinoza invitó a la reflexión y acción en este inicio de año, recordando que la paz y la justicia comienzan con el respeto y protección de la vida humana en todas sus expresiones.

