El P. Antonio Camacho Muñoz, ex secretario ejecutivo de la Comisión Episcopal para la Pastoral de la Comunicación de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), relató los pormenores de la organización del histórico viaje que el Papa Benedicto XVI hizo a México en marzo de 2012.
“Gracias a Dios por el Papa Benedicto”
Desde Tokio (Japón), donde sirve como misionero desde hace algunos años, el P. Camacho cuenta en primer lugar cómo supo de la muerte de Benedicto XVI.
El sacerdote mexicano precisa que se enteró unos 15 minutos antes de celebrar la Misa de fin de año a las 7:00 p.m. en Japón.
“Lo primero que hice fue darle las gracias a Dios por el Papa Benedicto, recordé muchas cosas y pensé en todo lo que había pasado”, contó el P. Camacho a ACI Prensa.
Después de eso celebró la Misa y rezó con los fieles un Padre Nuestro por Benedicto XVI.
La noticia, continuó, “me dio tristeza, pero pude servirle desde mi trabajo, desde lo que estaba realizando con los obispos en México, pude ayudar a que su palabra llegara a millones de personas”.
El inicio de los preparativos en 2011
“A mediados de noviembre de 2011 la CEM nos citó a tres secretarios ejecutivos por primera vez: Liturgia, Economía y Comunicaciones, cuando yo era el encargado. Nos dieron la noticia del viaje de Benedicto XVI a México y nos pidieron que la mantengamos en secreto”, explicó el sacerdote mexicano.
“El día 18 debíamos presentarnos en la Nunciatura para que nos expliquen lo que debíamos hacer, y al día siguiente debíamos volar a Roma para coordinar con los dicasterios correspondientes. Allí se nos dijo que el Papa podía venir en marzo, por lo que teníamos los meses contados y teníamos que empezar a trabajar”, resaltó el P. Camacho en el diálogo con ACI Prensa.
El Papa Benedicto XVI anunció el 12 de diciembre de 2011 que tenía la intención de viajar a México y Cuba en 2012, viaje que se realizó del 23 al 29 de marzo.
Los tres primeros días estuvo en la tierra de la Virgen de Guadalupe. Casi un año después renunciaría al pontificado, una decisión que tomó luego de este viaje al verse disminuido en su fuerza física.

