Como un fruto de la Pascua, una necesaria prolongación de la adoración al santísimo sacramento que el Jueves Santo es abruptamente interrumpida por la sobriedad del Viernes Santo. La celebración del Cuerpo y Sangre de Cristo es la promesa de Jesús en su Ascensión “Yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo” Mt.28,16-20.
La promesa de Jesús, “el Espíritu Santo los conducirá a la verdad plena” Jn. 16,13 (Pentecostés)
“El Espíritu de verdad que Yo les enviaré de parte del Padre, el cual procede del Padre, Él dará testimonio de mí y ustedes también darán testimonio de mí”. Jn 15,26. (Sma. Trinidad)
Y es una bella puerta de entrada para la fiesta del Sagrado Corazón de Jesús hacia cuyo templo votivo en nuestra Ciudad se dirige la procesión.
Esta celebración se enmarca en el proceso de sinodalidad convocado por el Papa Francisco a la Iglesia universal, a la que se ha adherido nuestra Diócesis con el año pastoral de la sinodalidad y como un momento privilegiado como preparación para el VIII Congreso Eucarístico Nacional a realizarse en la Diócesis de Cuautitlán en noviembre de este año y a su vez como parte del itinerario rumbo al LIII Congreso Eucarístico Internacional en Quito Ecuador del 8 al 15 de septiembre del 2024.
Las meditaciones para las estaciones siguen la temática de la sinodalidad propuestas por el documento base del Congreso Eucarístico Nacional 2023, al ser un subsidio tiene el valor como referencia, pero puede ser modificado o adecuado a las características de los fieles destinatarios.
Al igual que el año pasado, se exhorta a hacer la invitación a la celebración diocesana del Corpus Christi en la Plaza de la Patria presidida por el Sr Obispo, el jueves 8 a las 19:00 hrs, pero no se excluye la potestad de realizar las celebraciones a nivel parroquial, decanal o en otras comunidades.
Pbro. Sergio Alejandro Medina Castañeda.
Promotor Diocesano del Culto Eucarístico.

