La gestión de Norma Rocío Nahle García como Secretaria de Energía ha sido objeto de escrutinio tras la revelación de gastos considerables en concepto de viáticos. De acuerdo con un reporte de la Dirección General de Programación y Presupuesto y la Dirección de Contabilidad y Evaluación Financiera de la dependencia, en un lapso de cinco años, la ahora candidata a la gubernatura del partido Morena desembolsó la suma de 2 millones 395 mil 682.44 pesos.
A pesar de los anuncios de medidas de austeridad por parte de la Presidencia de la República, los registros revelan que Nahle reportó gastos significativos en viáticos durante su mandato. En 2019, por ejemplo, se desembolsaron 720 mil 975.61 pesos, seguidos por 451 mil 387.83 pesos en el año 2020.
Los gastos aumentaron en 2021, alcanzando más de medio millón de pesos, con un total de 508 mil 646.70 pesos, y disminuyeron en el año 2022 a 321 mil 185.10 pesos. En su último año en el cargo, hasta octubre de 2023, cuando renunció, los gastos en viáticos ascendieron a 375 mil 813.83 pesos.
Estos datos fueron divulgados en la cuenta de redes sociales del empresario Arturo Castagné, quien ha emprendido una investigación sobre el presunto enriquecimiento inexplicable de Nahle y su familia. Castagné también ha destacado que, según la declaración patrimonial de la ahora candidata, durante su tiempo como Secretaria de Energía, sus ingresos diarios promediaron más de 25 mil pesos, lo que plantea interrogantes sobre la congruencia con los principios de austeridad declarados por las autoridades federales.

Además, se ha señalado que Castagné recibió una cantidad considerable de documentos, algunos de los cuales sugieren irregularidades adicionales, lo que indica un posible panorama más amplio de preocupaciones en torno a la gestión de recursos públicos.
En un gesto que coincide con estos hallazgos, han surgido reportes sobre la salida de dos funcionarios de la Secretaría de Gobierno, el subsecretario Yair Ademar Domínguez y el subsecretario de Asuntos Jurídicos Israel Roldán, presuntamente bajo una orden de la propia candidata.
Estos desarrollos plantean interrogantes adicionales sobre la administración de recursos en la Secretaría de Energía durante el mandato de Nahle, y destacan la importancia de una supervisión continua y transparente de los gastos gubernamentales para garantizar la rendición de cuentas y la integridad en el ejercicio del poder público.

