Ciudad de México — Alberto Woolrich Ortiz, presidente de la Academia de Derecho Penal del Colegio de Abogados Foro de México A.C., lanzó un llamado público a la Presidenta de la República para que demuestre con hechos su capacidad de gobierno y restituya la confianza de la ciudadanía en las instituciones, en una entrevista exclusiva con la Revista FUTURO.
En su pronunciamiento, Woolrich parte de una premisa clara: si la mandataria tiene la aptitud para gobernar, ahora le corresponde probarlo. “Somos millones de mexicanos los que pensamos que la Dra. Claudia Sheinbaum Pardo debe de poseer una ilimitada capacidad de trabajo para hacer que México nuevamente resplandezca”, afirmó el jurista, y añadió que gobernar requiere “un absoluto desinterés personal y partidista” y una “entrega íntegra al servicio de todo el pueblo”, incluso hacia aquellos que sostienen ideas distintas a las del partido que la llevó al poder.
Crítica a la polarización y a los “aplaudidores”
Woolrich criticó la polarización política que, a su juicio, impera en el país y que muchos de los seguidores del expresidente Andrés Manuel López Obrador fomentan al afirmar que los ciudadanos deben plegarse a una sola ideología. Según el dirigente, esa visión no sólo es equivocada sino peligrosa: “no existe otra alternativa que no sea la de optar por el absolutismo de esa forma de gobernanza”, dijo, e ironizó sobre la falsa dicotomía que se plantea entre seguidores de esa corriente y quienes, desde el otro extremo, defienden políticas intervencionistas auspiciadas por figuras internacionales como Donald Trump.
El presidente de la Academia sostuvo que, para ciertos “admiradores e hinchas” del exmandatario, cualquier tendencia distinta representaría un regreso al “mal gobierno del neoliberalismo” y que, por ello, se intenta homogeneizar el pensamiento político. “Nuestra Patria necesita un cambio diferente de esa inconsecuente forma de pensar”, sentenció.
Justicia inmediata y combate al “narco-político”
En el centro de su exhorto, Woolrich colocó la procuración e impartición de justicia. Señaló que México requiere, de forma urgente, demostrar que la justicia existe y se otorga de manera inmediata: “Nuestra Patria necesita que la Primera Magistrada de la Nación, demuestre a todas las masas de población que en México existe la justicia y que ella debe ser obsequiada ipso facto”, expresó.
Para lograrlo, el abogado pidió la adopción de medidas firmes contra la corrupción y la penetración del narcotráfico en el ámbito judicial. “Debe asumir la decisión inquebrantable de ordenar una procuración e impartición de justicia libre de corrupción, exenta de los narco-políticos que se han entrometido en ese ámbito”, explicó Woolrich, quien insistió en que sólo así se podrán aliviar las tensiones internas y reducir los argumentos que, desde el extranjero, pretenden justificar intervenciones en México con la excusa del combate al “narco-terrorismo”.
En ese sentido, el dirigente anticipó que la Academia de Derecho Penal que preside confía en que un giro serio en la impartición de justicia ayudaría a disminuir la polarización: “si ello acontece… se aliviaría la necesidad de ese núcleo de población de pensar diferente y con ello, el intervencionismo extremo no lograría su objetivo”.
Llamado a sancionar a quienes protegieron al narco-político
Woolrich fue enfático al plantear que, si el objetivo es encontrar soluciones reales, es indispensable actuar contra jueces, magistrados, agentes del ministerio público, fiscales y procuradores que, en su opinión, apoyaron a personajes —a los que denominó “narco-políticos”— cuya conducta, según él, desencadenó advertencias de intervención desde Estados Unidos. “Si en verdad se quiere encontrar la solución a los problemas por los que atraviesa México, nada mejor que proceder en contra de [quienes] apoyaron al narco-político que dio origen a que expresara Donald Trump su ‘política de intervención’ derivada del narco-terrorismo”, manifestó.
Reacciones y expectativas
El llamado de Woolrich plantea un reto político y jurídico de gran calado: exige a la titular del Ejecutivo no sólo retórica sino medidas concretas que transparenten y fortalezcan a las instituciones encargadas de la justicia. Asimismo, su diagnóstico vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre la influencia del crimen organizado en la vida pública y las tensiones que ello genera tanto nacional como internacionalmente.
En los próximos días, la postura de la Academia de Derecho Penal y las declaraciones de su presidente podrían detonar pronunciamientos de otros actores políticos, judiciales y sociales. Para Woolrich, la prueba está servida: si la Presidenta demuestra capacidad, imparcialidad y compromiso con la justicia, México podrá avanzar hacia la reconciliación social y frenar discursos intervencionistas externos; si no, advirtió, la nación seguirá atrapada en la confrontación y la desconfianza.
— Revista FUTURO / Redacción

