La administración de Andrés Manuel López Obrador ha superado los 190 mil homicidios dolosos desde diciembre de 2018 hasta el 17 de junio de 2024, estableciendo un récord histórico de violencia en México. Con un promedio diario de 93.8 asesinatos, la violencia ha sido particularmente intensa en estados como Guanajuato, Baja California, Estado de México, Chihuahua, Jalisco, Michoacán y Morelos. Según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), 2020 fue el año más violento de esta administración, coincidiendo con el inicio de la pandemia por COVID-19.
Comparando con las administraciones anteriores, los homicidios en el sexenio de López Obrador son 21.8% más que los registrados durante el mandato de Enrique Peña Nieto y 57.8% más que en el gobierno de Felipe Calderón Hinojosa.
El coordinador del Programa de Seguridad Ciudadana de la Universidad Iberoamericana, Ernesto López Portillo, ha señalado que México enfrenta una normalización de los homicidios y carece de una política moderna y especializada para reducirlos. Además, criticó la falta de auditorías y calidad en la información del Sistema Nacional de Seguridad Pública, lo que dificulta tener un registro preciso de los homicidios. López Portillo también destacó que el fenómeno de las desapariciones y las fosas clandestinas agrava la situación, dejando al país en la oscuridad respecto al verdadero número de homicidios.
Javier Oliva Posada, experto en defensa y seguridad nacional de la UNAM, indicó que las cifras actuales de homicidios deben servir como una alerta para que el próximo gobierno ajuste su política de seguridad pública. Subrayó la necesidad de fortalecer las policías municipales para mejorar la situación de inseguridad y violencia en el país. Sin un reforzamiento de las fuerzas locales, advirtió, no será posible recuperar la seguridad pública en México.
Del promedio de 93.8 personas que han sido asesinadas diariamente en lo que va del sexenio, la mayoría han sido en Guanajuato, Baja California, Estado de México, Chihuahua, Jalisco, Michoacán, Morelos, en números absolutos.
Las muertes intencionales registradas durante el gobierno de López Obrador, el primero de izquierda en el país, representan 21.8% más con respecto a las 156 mil 66 contabilizadas en la administración del priista Enrique Peña Nieto y 57.8% más en comparación con los 120 mil 463 del sexenio de Felipe Calderón Hinojosa, el de la llamada guerra contra el narcotráfico.
Según las estadísticas del Inegi, SESNSP y de la SSPC, en diciembre de 2018, el del arranque del sexenio de López Obrador, se cometieron en el país 2 mil 994 asesinatos, incluidos feminicidios.
En 2019, sumaron 36 mil 661; en 2020, 36 mil 773; en 2021, 35 mil 700; en 2022, 33 mil 287; en 2023, 30 mil 569, y de enero a junio, 14 mil 114.
Para el coordinador del Programa de Seguridad Ciudadana de la Universidad Iberoamericana, Ernesto López Portillo, hay una normalización social de los homicidios en el país, ya que el presidente Andrés Manuel López Obrador renunció a presentar una política moderna, profesional y especializada de reducción de la epidemia de asesinatos, al igual que en los dos sexenios anteriores.
”Son tres sexenios federales sin una política de reducción de homicidios inspirada en las mejores prácticas internacionales”, lamentó.
Consideró que México vive un “desgarramiento civilizatorio” y una “crisis humanitaria en donde las víctimas se amontonan”, con una “sociedad silenciosa, que está por un lado tolerando las violencias y la impunidad, pero, por otro lado, está crecientemente aceptando medidas de endurecimiento del Estado.
Javier Oliva Posada, experto en defensa y seguridad nacional de la UNAM, señaló que las cifras de asesinatos registradas en este sexenio deben de ser una alerta para que el nuevo gobierno federal ajuste la política de seguridad pública.
”Los resultados están a la vista y sobre los mismos tendrá que hacerse una muy profunda modificación”, indicó.
Oliva Posada afirmó que si no hay fortalecimiento de las policías municipales el próximo sexenio la situación de inseguridad y violencia en el país no va a cambiar.
“No va a haber manera de recuperar la seguridad pública en México”, advirtió.

