Claudia Sheinbaum Pardo debe reconsiderar la reforma judicial propuesta por Andrés Manuel López Obrador, según afirmó Alberto Woolrich, presidente de la Academia Mexicana de Derecho Penal del Colegio de Abogados de México. En declaraciones a la revista FUTURO, Woolrich calificó la reforma como inútil y advirtió que, de no revisarse, afectaría negativamente la gobernanza y perpetuaría una política perjudicial para el Poder Judicial de la Federación.
Woolrich expresó su oposición a la idea de que los jueces sean seleccionados por voto popular, argumentando que los jueces, magistrados y ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación deben someterse a concursos de conocimientos para asegurar servidores públicos competentes y eficientes. Reconoció la labor de muchos miembros del Poder Judicial, destacando su dedicación a la justicia, aunque señaló que hay algunos casos de corrupción que deben ser investigados y sancionados mediante el Código Penal Federal, no mediante la reforma propuesta.
El jurista enfatizó que el derecho no debe ser politizado, sino aplicado estrictamente para combatir la corrupción, que afecta tanto al sistema judicial como a los gobernantes. Afirmó que Claudia Sheinbaum, como futura Presidenta de México, no debe tolerar ni permitir la injusticia y debe sancionarla conforme a la ley.
Woolrich advirtió que la reforma judicial podría dañar la integridad de la separación de poderes y la justicia, afectando a jueces que han alcanzado sus cargos por mérito propio. A pesar de su desacuerdo con la reforma, reconoció el triunfo electoral de Sheinbaum y subrayó la importancia de exigir limpieza y justicia en la procuración e impartición de leyes que beneficien a México.
El jurista también criticó la postura de la Cuarta Transformación de la Nación, que a su juicio busca crear un nuevo orden político que desconoce el Estado de Derecho y la Constitución. Resaltó que la Carta de Carranza, base de la Constitución mexicana, tiene vigencia eterna y que cualquier cambio debe respetar el pacto federal.
En su crítica a la administración actual, Woolrich señaló que la política de López Obrador ha continuado con la corrupción y la narco-política, ignorando las demandas de la abogacía independiente por un combate frontal a la corrupción en el sistema de justicia
Expresó que hay jueces, magistrados y ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación de mucha valía, los cuales de siempre se han distinguido por su entrega a la justicia. “Existen otros, los menos, corruptos e ignorantes, a ellos hay que investigarlos, sentenciarlos y encarcelarlos, pero no con esa pretendida reforma, sino con la aplicación del Código Penal Federal”.
El Derecho, agregó, jamás debe ser politizado, sino “aplicado de manera irrestricta para combatir y sancionar la corrupción, que no solo impera en el ámbito de la procuración e impartición de justicia, sino también ello deshonra a gobernantes actuales y pasados”.
Puso en claro que a la justicia y a la política la mancharon con antelación diversos gobernantes del neoliberalismo y de la Cuarta Transformación de la República, y en este sentido “Claudia Sheinbaum Pardo, como Primera Magistrada de la Nación, no debe ni puede hacerse cómplice de ello, “de esa situación de poder e injusto, ella en su calidad de Poder Ejecutivo Federal no debe de tolerarlo, de permitirlo, debe basada en la ley sancionarlo”.
“Pero ello no se logra aplicando, atentando o persiguiendo al Poder Judicial Federal con unas reformas que dañarían la integridad de la Separación de Poderes, de la justicia, de los justiciables y de todos aquellos jueces, magistrados y ministros que por mérito propio alcanzaron sus nombramientos”, aseveró.
En esta ocasión nuestro saber y voluntad resultó eminentemente contrariado, más no por ello, se tiene que dejar de reconocer el triunfo de Claudia Sheinbaum Pardo, quien resultó electa como la primera Presidenta Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos. Nos atenemos entonces a la veracidad de ese resultado, señaló previamente.
De no entenderse bien que fue lo que pasó, aún sin reprochar el hecho, tenemos que aceptarlo, sabiendo que como los demás que votaron por ella, nos asiste a los opositores el sagrado derecho a exigir como los demás, limpieza y justicia en el manejo de la procuración e impartición de la misma; en la elaboración de leyes y en que éstas respondan al beneficio que México requiere y no a los caprichos, ingeniosidades u ocurrencias de las autoridades. Sólo de esta manera tendremos una Nación justa.
A diferencia de Andrés Manuel López Obrador, la abogacía independiente de la Nación espera que la futura Presidenta Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, si actúe en beneficio de la justicia y de México.
Planteó: Los profanos en las ciencias jurídicas de la Cuarta Transformación de la Nación, afirman, sin ser ello cierto, que “todo lo político es jurídico” y niegan que lo jurídico sea aquello inserto en nuestra Constitución Republicana. Este desconocimiento proviene de sus insanos deseos de crear un nuevo orden político que desconozca a nuestro Estado de Derecho y, para ello pretenden crear una nueva Carta Magna con pensamientos popularizados y politizados por ignorancia de todo aquello que sea del ámbito estrictamente jurídico.
En un sentido más estricto habrá que asentar que su política solo dio continuidad a la corrupción, a la narco-política y, durante su fatal mandato se hizo sordo a las reclamaciones y exigencias de la abogacía independiente de la República, la cual siempre ha venido exigiendo un combate frontal a la corrupción que impera en algunos funcionarios del ámbito de procuración e impartición de justicia, incluyendo a agentes de ministerio público, fiscales, jueces, magistrados y algún ministro y/o ministro en retiro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

