La democracia la construimos todos, señaló el analista Jorge Arias tras subrayar que ante la prevalencia de malos dirigentes, dejarlos solos la convierte en autocracia, y que si bien seguirá funcionando “formalmente”, el poder tendrá más poder para hacer lo que quiere sin control alguno, sin omitir que ahora se corre el riesgo de quedar “arrinconados”.
También, “si la ciudadanía se retira del espacio público y lo deja a la delincuencia, pierde democracia y calidad de vida, “todo eso que parece un problema de otros, comienza a ser un problema nuestro”, agregó
Ante ello exhortó a la ciudadanía a acudir el 2 de junio a las urnas y cumplir con su deber cívico de votar; además de ir al espacio público que empieza con su calle, que sigue con su barrio y localidad, y que cada uno, aunque no cumplan las instituciones, cumplamos con la obligación de defender ese espacio para todos, “en la medida en que nos retiremos es cuando avanza la delincuencia y un día nos damos cuenta al salir de casa que ese problema nos ha arrinconado, y ellos son los dueños del espacio, la vida y las decisiones; si ellos lo permiten habrá candidatos y si no lo permiten, no”, advirtió.
Destacó que es necesario entender la importancia de defender la vida en democracia y libertad, sin estar sometidos a la delincuencia.
Jorge Arias, consultor político argentino, experto en desarrollo democrático y especializado en América Latina, estuvo en Aguascalientes y en conferencia de prensa organizada por la Coparmex declaró que “en la medida en que los ciudadanos nos retiramos de las calles, los espacios públicos y dejemos de defender nuestro metro cuadrado de democracia, avanza la mancha voraz de la delincuencia organizada”.

Experto en desarrollo democrático; Director del Índice de Desarrollo Democrático de América Latina IDD-LAT, además del Índice de Desarrollo Democrático de México IDD-MEX que es integrado por CEPOS, INE, USEM y la Fundación KONRAD Adenauer.
Expuso que es un problema enorme, pero “en la medida en que los ciudadanos nos retiramos de los espacios públicos, nos escondemos, mejor dicho, nos refugiamos por esa necesidad vital de seguridad la delincuencia va ganando espacio y perdemos la democracia y la calidad de vida. Nos parece que son problemas de otros, pero cada vez se acerca más y se vuelve nuestro”.
Si las instituciones no están cumpliendo, la obligación de defender los espacios públicos también está en la ciudadanía, porque en medida en que nos retiramos avanza la delincuencia y va ganando esos espacios y no nos damos cuenta. Cuando salimos de casa, nos damos cuenta que nos han infiltrado, arrinconado y obligado a vivir en un espacio reducido y cada vez se achica más”.
Resaltó que la sociedad no sabe cuántos héroes y mártires tiene la democracia mexicana que han caído a manos de la delincuencia organizada: “No existe ese dato, nadie sabe la respuesta porque esos mártires que son los policías que ante el plata o bala y terminan cumpliendo con su deber, elige pagar con su vida y el mensaje para nuestra sociedad, su viuda y sus hijos del por qué murió se reduce a que sale la noticia en los medios de comunicación un día, esa es la recompensa y a partir de eso, queda en el olvido.
Hay que rescatarlos, igual que al político que matan por no coludirse con el narco, al dirigente de una organización social que no acepta las reglas de la criminalidad y opta por defender a la comunidad y sale a calle cada día para que vivamos mejor.
Jorge Arias señaló que para que se haga ese rescate “México tiene que librar una batalla central por la democracia y que no nos condenemos al silencio, porque es también nuestra responsabilidad estar dispuestos a seguir defendiendo la democracia y no estar sometidos ante la delincuencia”. Por eso no cree en el abstencionismo, “es difícil creer en las encuestas porque se generan para calmar la ansiedad de la sociedad y de aquellos que toman decisiones y que les sirven para sus intereses.
Hay lugares en que por la criminalidad la gente no se anima a contestar esas encuestas y otras donde hay desinterés del ciudadano en donde crece la idea de que la democracia no esa cosa que le interese, cuando es algo importantísimo. La verdadera encuesta es el 2 de junio, lo demás son ensayos, ejercicios que sirven a los intereses del que paga la encuesta y espera un resultado que le sirva para su propia actividad proselitista”.
La idea es que los ciudadanos no sólo se interesen por los resultados “del 2 de junio, sino lo que pasará el 3, 4, 5 y todos los demás días en que permanezca quien esté en la presidencia de la República, quien gane”. Lo mismo aplica para todos los demás que nos van a representar en como presidentes municipales, diputados locales, diputados federales y senadores. No se trata, insistió, en sólo ir a votar un día y olvidarse de ellos, hay que estar pendientes de lo que realizan y si realmente representan a la ciudadanía y merecieron recibir el voto y trabajan para que los ciudadanos tengan una mejor calidad de vida.
El análisis que se hizo de Aguascalientes es que bajó mucho el interés de la ciudadanía por las elecciones y cree que se debe a que recientemente hubo una, la de la gubernatura, por lo que la gente está con esa “sensación postparto”, pero lo que hay que generar “es cumpla con su deber cívico de salir a votar y de no permitir que le roben los espacios ni la tranquilidad”.

La percepción de la democracia en Aguascalientes ha descendido del lugar 6 al 21, de acuerdo con los datos hasta diciembre del 2022. Explicó que los indicadores que califican la calidad institucional y la eficiencia del sistema político son la democracia social -gestión de la democracia- y la democracia económica, que terminan dando un índice del funcionamiento de la democracia.
Indicó que Aguascalientes lideró el desarrollo democrático en el país en los años 2018 y 2019, y en el año 2022 descendió al puesto 21 en el ranking de 22 entidades federativas, de ahí que existe la preocupación de que los problemas de la democracia lleven a una desmoralización de la ciudadanía de Aguascalientes y del país y decida no salir a ejercer su voto.
“La democracia funciona cuando cada uno de los ciudadanos se compromete con su propio metro cuadrado de democracia y participa en la elección”.
La peor actitud de la ciudadanía ante el clima de inseguridad, es que no participe con su voto, ya que los malos dirigentes al sentirse solos convertirán la democracia en una autocracia. Señaló que mientras sea menor la participación ciudadana es cuando más va ganando terreno la delincuencia; “esa mancha voraz que va ganando espacios”.
Lamentó que el desinterés ciudadano por salir a votar se alimente porque crece la idea de que la democracia le pertenece a otros.
Habría destacado la similitud de problemas que tienen México y Brasil, como la pobreza, la exclusión, guerras comunes y la corrupción, para hacer hincapié en que no se deben olvidar tantos héroes que han arriesgado y perdido su vida para consolidar y defender la democracia, sin omitir a quienes luchan desde diferentes trincheras sin importar las consecuencias, a la vez que subrayó la determinación y valentía de Xóchitl Gálvez. Si hace año y medio hubiera dicho que ella sería la candidata, la respuesta seguramente sería que estaba loco, pero decidió participar ante el riesgo el entorno que se vive y porque sabe que está en juego el futuro de México.

