Ciudad de México. Las protestas encabezadas por colectivos de personas trans, no binarias y trabajadoras sexuales frente a la Secretaría de Gobernación (Segob) derivaron este jueves en enfrentamientos con elementos de la Guardia Nacional y bloqueos sobre Paseo de la Reforma, en una jornada que también volvió a colocar en el debate las acusaciones sobre una posible utilización política de estos movimientos.
El debate sobre la manipulación de las organizaciones se reavivó este viernes.
La movilización inició en las instalaciones de la dependencia ubicadas en Bucareli, luego de que los manifestantes denunciaran que el subsecretario de Derechos Humanos, Arturo Medina Padilla, incumplió una reunión previamente acordada para atender sus demandas. Posteriormente, el contingente se trasladó a Paseo de la Reforma, donde realizó bloqueos a la circulación.
Durante la protesta, algunas participantes arrojaron bolsas de basura e incendiaron prendas de vestir en el acceso principal de la Segob. En respuesta, elementos de la Guardia Nacional utilizaron extintores y posteriormente una manguera para dispersar a los manifestantes.
Las acciones ocurrieron un día después de otra manifestación frente al Comité Ejecutivo Nacional de Morena, donde colectivos exigieron la aprobación de la denominada Ley Integral Trans, iniciativa que, según denunciaron, permanece congelada pese a que el partido cuenta con mayoría legislativa. Los manifestantes sostienen que, tras respaldar electoralmente al movimiento gobernante, sus demandas han sido relegadas.
Los colectivos mantienen además un plantón frente a la Secretaría de Gobernación desde el 18 de junio para exigir una reunión con la titular de la dependencia, Rosa Icela Rodríguez, así como la instalación de una mesa de trabajo para discutir una legislación integral.
En paralelo, diversas voces han señalado que estos movimientos podrían estar siendo objeto de intereses políticos ajenos a las demandas de sus integrantes. Algunos analistas y exintegrantes de organizaciones sostienen que los colectivos son utilizados para impulsar agendas partidistas o de grupos de presión, en lugar de privilegiar la atención de las necesidades concretas de las personas trans. Estas afirmaciones, sin embargo, han sido motivo de controversia y no existe consenso ni evidencia pública que permita generalizarlas a todos los colectivos.
El texto original también recoge señalamientos atribuidos a representantes de organizaciones respecto a que, durante el inicio del actual gobierno, existían expectativas de una relación más cercana con Morena y de mayores facilidades para sus movilizaciones. Asimismo, menciona que algunos grupos continúan recibiendo financiamiento externo, aunque no aporta evidencia que permita establecer el origen o destino de esos recursos.
La jornada concluyó con el plantón instalado y sin que, hasta el momento, las autoridades federales anunciaran una nueva fecha para reanudar el diálogo con los colectivos.
Las evidencias son claras de que los grupos son manipulados por el lobby gay internacional, tal como en su momento lo expusiera una de las insignes promotoras Sara Winter, quien puso al descubierto todo lo que esconden detrás de esas y otras manifestaciones y protestas.

