Por Julieta Villar
A pocas semanas de conocerse el veredicto del juicio por el violento asesinato de Lucio Dupuy, de 5 años, por el que están imputadas la mamá y su pareja lesbiana, el papá del niño publicó una conmovedora carta.
El 2 de febrero próximo se conocerá el veredicto del juicio por la muerte de Lucio, ocurrida en noviembre de 2021 en La Pampa (Argentina), presuntamente perpetrado por Magdalena Dupuy, madre del niño, y su pareja lesbiana, Abigail Páez.
A tres semanas de la sentencia, el papá de Lucio, Christian Dupuy, que al momento de la muerte de su hijo se encontraba disputando la tenencia del niño, compartió una carta en las redes sociales.
“Te extraño. Lo he intentado y es inútil, llevo un tiempo tratando de soltarte, pero es totalmente inútil intentar olvidar algo que está y siempre estuvo tan dentro de mí”, expresó.
“Es imposible olvidar la sensación de cuando llegaste al mundo y te entregaron a mí envuelto en mantitas, imposible olvidar lo desgarrador y doloroso (que fue) verte en un cajón, cuando la ley de la vida dice que un hijo debe enterrar a su padre, y no así como pasó”.
Luego de un año y 2 meses de la muerte de su hijo, el papá afirmó que sigue “sin entender” cómo fue que sucedió y todavía nadie le “ha dado explicaciones de por qué pasó todo esto”.
“Una tortura constante vive en mí, recordando esa hermosa risa, y tu vocecita diciéndome ‘papi’”, relató.
“Tu hermana sigue nombrándote, no te olvida y nunca lo va a hacer, porque tu recuerdo vive en nosotros y, con el amor que te tenemos, jamás podremos olvidarte”, sostuvo.
“Mi papito, deseo que la vida me pase rápido, disfrutando de todo lo que tengo para volverte a ver. Te extraño”, concluyó.
A fines de diciembre de 2022 finalizó el juicio por el crimen del pequeño. El fiscal pidió prisión perpetua para ambas mujeres, imputadas por homicidio calificado y abuso sexual gravemente ultrajante.
De acuerdo con el Ministerio Público Fiscal, las imputadas “agredieron físicamente, en forma conjunta” a Lucio, ocasionándole múltiples lesiones que lo llevaron a una agonía que culminó en su muerte, debido a una hemorragia interna.
La necropsia reveló que el niño tenía antiguas marcas de mordeduras y quemaduras de cigarrillo. El médico forense admitió a la agencia Télam que en casi 30 años de carrera, nunca vio un cuerpo maltratado como el de Lucio.

