AGUASCALIENTES, AGS. — En un mensaje cargado de reflexión y compromiso social, el Obispo de Aguascalientes, Juan Espinoza Jiménez, hizo un enérgico llamado a la comunidad y a las autoridades para rescatar la esencia original de la Feria Nacional de San Marcos (FNSM). Bajo la premisa de que la fe no está peleada con el festejo, el prelado instó a que la «luz del Evangelio» alcance la verbena para disipar las sombras de los excesos.
La fe y la fiesta: una alianza por la dignidad
Durante su intervención ante autoridades estatales y municipales, el Obispo enfatizó que celebrar al evangelista San Marcos debe ser un recordatorio de que la alegría auténtica encuentra su plenitud en los valores espirituales.
«Cristo no quita la alegría, sino que la purifica y la plenifica», afirmó Espinoza Jiménez.
El jerarca católico aclaró que la fe no rechaza la fiesta, sino aquello que destruye y denigra al ser humano. En este sentido, pidió a los asistentes vivir la feria con responsabilidad, orden y respeto absoluto a la dignidad de las personas.

Sombras que desfiguran la tradición
Si bien reconoció que la FNSM es el motor económico y cultural más importante de la entidad —destacando la música, el arte y la hospitalidad hidrocálida—, no omitió señalar los riesgos que acechan a la celebración. Entre las «sombras» que mencionó se encuentran:
Abuso de sustancias: El consumo excesivo de alcohol y drogas.
Violencia y desorden: Conductas que surgen cuando la diversión pierde sus límites.
Interés económico: La búsqueda desmedida de dinero por encima de la integridad humana.
Explotación: La pérdida del sentido moral y la cosificación de las personas.
«Cuando la ganancia económica se coloca por encima de la integridad humana, la fiesta pierde su esencia», advirtió, invitando a la sociedad a cuestionarse qué tipo de legado cultural desean preservar para las futuras generaciones.
Un reconocimiento a la seguridad y la organización
En el marco de este evento, que contó con la presencia de representantes del Patronato, la reina y sus princesas, el Obispo aprovechó para enviar un saludo respetuoso a la gobernadora Tere Jiménez y al alcalde Leo Montañez.
Felicitó a las autoridades civiles por el esfuerzo logístico, reconociendo especialmente que se cuenta con una «feria segura» y resaltando la labor del personal que mantiene la limpieza y el orden en el perímetro ferial.
Exhorto a la responsabilidad familiar
Finalmente, el Obispo Espinoza Jiménez hizo un llamado especial a las familias para fortalecer la vigilancia y el cuidado de adolescentes y jóvenes. Exhortó a todos los involucrados —comerciantes, organizadores y visitantes— a privilegiar ambientes sanos que garanticen que la Feria de San Marcos siga siendo motivo de orgullo y no solo una ocasión de negocio o entretenimiento superficial.
«Si una fiesta pierde sus valores, pierde su grandeza», concluyó, instando a los creyentes a dar testimonio de una alegría sana y una sobriedad responsable en medio del bullicio ferial.

