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Narrativas de victimización: el guión del poder

 

* El gobierno de Claudia Sheinbaum está reforzando la narrativa conocida como “dramaturgia social”, donde las personas actúan como actores, interpretando diferentes roles para dar una buena impresión

Por: Leopoldo Brito

 

Aunque el gobierno federal preparó la infraestructura y desplegó fuertes operativos de seguridad para la inauguración del Mundial de fútbol, la naturaleza del torneo y las exigencias de la FIFA chocan con algunos de los principios ideológicos de la llamada 4T, marcando notables contrastes durante su celebración.

La presidente Claudia Sheinbaum explicó que, en lugar de acudir al estadio por motivos protocolarios, prefirió entregar su entrada a una persona que realmente amara el fútbol y que de otra forma no hubiera podido asistir. El boleto le fue entregado a Yolett Cervantes, una joven deportista indígena originaria del estado de Veracruz.

Este tipo de acciones no se pueden interpretar de manera aislada, sino como parte de una estrategia de comunicación perfectamente bien diseñada. La decisión de  la jefe del ejecutivo de no asistir a la ceremonia de inauguración del Mundial y donar el boleto, es una maniobra cargada de simbolismo ideológico.

El gobierno de Claudia Sheinbaum está reforzando la narrativa conocida como “dramaturgia social”, donde las personas actúan como actores, interpretando diferentes roles para dar una buena impresión.

El uso de la “Dádiva” y el «Obsequio»

La distribución de los apoyos gubernamentales, bajo el concepto del “Bienestar”: Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores, Pensión Mujeres Bienestar, Pensión para el Bienestar de las Personas con Discapacidad Permanente y Sembrando Vida, por mencionar los más importantes, son herramientas de la dramaturgia política que comenzaron a implementarse desde el sexenio pasado, donde el Estado se presenta como un protector generoso, al enmarcar la ayuda social como un obsequio o una concesión lo que refuerza una relación asimétrica de poder y por ende los ciudadanos son catalogados como beneficiarios  agradecidos, obligados a corresponder a la figura presidencial.

El obsequio de un boleto para el Mundial es un poderoso mecanismo de “dramaturgia social” que transforma el deporte en un escenario donde se negocian el poder, la lealtad y el estatus. Lejos de ser un simple regalo, esta acción refuerza una compleja puesta en escena diseñada para moldear identidades y fortalecer la cohesión del grupo.

 La cancha como escenario teatral y el intercambio como coreografía del poder

En términos sociológicos, y siguiendo la teoría de la dramaturgia de Erving Goffman, el Mundial trasciende lo deportivo para convertirse en un gran evento cultural y el estadio funciona como un escenario donde ocurren interacciones altamente coreografiadas. El boleto actúa como el pase de entrada a este ritual colectivo, otorgando a quien lo recibe un estatus privilegiado

El obsequio de un boleto para el Mundial es un poderoso mecanismo de “dramaturgia social” que transforma el deporte en un escenario donde se negocian el poder, la lealtad y el estatus.

 

 

Lejos de ser un simple regalo, esta acción refuerza una compleja puesta en escena diseñada para moldear identidades y fortalecer la cohesión del grupo. 

 

Dentro de la jerarquía de la comunidad

Regalar una entrada de tal magnitud no es un acto desinteresado; es una transacción cargada de significado social. Al obsequiarlo, el donante construye un relato de generosidad, estatus y poder, mientras que el receptor asume un papel de deuda simbólica y lealtad.

Este intercambio refuerza las redes de clientelismo, convirtiendo el acceso al partido en un catalizador de capital social. El boleto sella el compromiso del espectador, quien al ingresar al estadio se convierte en actor secundario de una gigantesca obra que transmite valores, ideologías y emociones colectivas a todo el planeta. El obsequio del boleto funciona como el libreto invisible que pone en marcha esta maquinaria: garantiza la asistencia del público necesario para validar el espectáculo y perpetúa un sistema de influencias donde el fútbol es solo el telón de fondo.

Ante publicaciones de redes sociales que cuestionaban si la ganadora realmente había acudido a la ceremonia inaugural, la presidenta mostró un video grabado por la propia Yolett Cervantes durante su experiencia en el Mundial, donde ocupó un lugar en la zona de palcos, según se aprecia en las imágenes.

Los señalamientos se centraron en una supuesta contradicción con el discurso oficial de «austeridad republicana», contrastando el evento de élite con diversas problemáticas sociales. A principios del mes de junio el hijo menor del expresidente López Obrador fue captado en  el famoso restaurante del chef turco Nusret Gökçe, ubicado dentro de las instalaciones del hotel St. Regis Mexico, además de que portaba tenis de más de 14 mil pesos.

   “Nosotros consideramos que quienes militamos en Morena debemos de estar con el pueblo, ojalá que ningún compañero o compañera ande ahí en el estadio”

 

 

“Ojalá que ningún compañero ande en el estadio»

 «Nosotros consideramos que quienes militamos en Morena debemos de estar con el pueblo, ojalá que ningún compañero o compañera ande ahí en el estadio con boletos de 120 mil pesos», señaló Ariadna Montiel presidente de Morena, argumentando que pagar estas cantidades no es congruente con los principios de austeridad de la llamada Cuarta Transformación. Aunque la dirigencia nacional de Morena pidió a sus funcionarios y militantes no asistir a los estadios debido a los elevados costos de los boletos. La percepción y evidencia de incongruencia entre el discurso de «austeridad republicana» y los hechos es una de las críticas más constantes hacia el movimiento, políticos y exfuncionarios anes al partido fueron vistos en los recintos deportivos

 

Para contrarrestar el impacto de los altos costos de los boletos, el gobierno impulsó el «Mundial Social», instalando festivales callejeros y transmisiones gratuitas en espacios públicos como el Zócalo y distintas alcaldías.

Mientras el gobierno promueve la sobriedad, diversos factores alimentan los señalamientos de opulencia en el partido. La narrativa ocial mantiene el control político mediante la movilización de emociones, aunque en ocasiones esta estrategia se enfrente al constante choque contra la compleja y terca realidad nacional.

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