Reflexión del Dr. José Antonio Lozano Díez, un jurista mexicano, actualmente Presidente de la Junta de Gobierno de la Universidad Panamericana y el IPADE
«No basta con la inteligencia para alcanzar metas; es el esfuerzo y la capacidad de autocontrol lo que permite superar desafíos y alcanzar la verdadera plenitud.
La fuerza de voluntad es una habilidad que debería enseñarse tanto en la escuela como en el hogar, ya que impacta directamente en nuestra capacidad para enfrentar frustraciones y construir una vida satisfactoria. Sin embargo, este aprendizaje se enfrenta a un gran desafío en el contexto actual.
Vivimos en una sociedad que promueve la gratificación instantánea, lo que dificulta el desarrollo de la paciencia y el autocontrol.
Este entorno puede debilitar nuestra capacidad para esforzarnos por metas a largo plazo, como el amor y el trabajo, que requieren dedicación constante y perseverancia para proporcionar felicidad duradera. En respuesta a esta realidad, resulta imprescindible actuar desde la infancia.
Es necesario fomentar hábitos, disciplina y control desde temprana edad para fortalecer el «sistema frío» del cerebro, responsable de decisiones racionales.
Factores como el uso excesivo de pantallas, adicciones, depresión y estrés continuo afectan negativamente esta capacidad. Por ello, es esencial crear entornos que promuevan el autocontrol y la resiliencia emocional en los niños para prepararlos para el futuro»

