El fiscal general de México, Alejandro Gertz, aseguró este miércoles que «la verdad va a salir» en las investigaciones sobre el hallazgo de restos óseos calcinados en un presunto campo de adiestramiento del narcotráfico en el estado de Jalisco (oeste).
Gertz dijo en rueda de prensa que «hay tal cantidad de información, de pruebas», que se conocerá lo que ocurrió en la hacienda donde familiares de desaparecidos encontraron además cientos de objetos personales, como ropas y zapatos, el pasado 5 de marzo.
La Fiscalía General se alista para asumir el caso en sustitución de la Fiscalía de Jalisco, duramente criticada al haber pasado por alto estos hallazgos en el municipio de Teuchitlán.
Gertz enumeró múltiples fallas en la pesquisa inicial del caso en septiembre pasado, que estuvo a cargo de la entidad estatal luego de que militares se enfrentaron a balazos con presuntos criminales con saldo de 10 detenidos y tres probables rehenes rescatados, uno de los cuales falleció.

Subrayó que las autoridades locales no realizaron una investigación exhaustiva del lugar, que además quedó abandonado, no se tomaron huellas ni se clasificaron los numerosos hallazgos y tampoco se interrogó a pobladores.
El fiscal anunció que investigará si estas irregularidades fueron resultado de la incompetencia o de una posible vinculación de autoridades con criminales, y garantizó que no habrá impunidad.
También confirmó el arresto de un jefe policial de la localidad de Tala, vecina de Teuchitlán, por supuestos nexos con la delincuencia organizada.
La denuncia sobre un presunto campo de reclutamiento forzado del narcotráfico surgió luego de que colectivos que buscan a desaparecidos informaron del hallazgo de huesos en fosas que, a su juicio, operaban como «crematorios».
Esas familias temen que los restos pertenezcan a sus parientes desaparecidos, una condición en la que se hallan unas 124.000 personas en México.
Restos humanos hallados junto a tres crematorios clandestinos en el rancho Izaguirre, en el estado mexicano de Jalisco, el 5 de marzo de 2025.
En su informe, el fiscal citó versiones de un testigo según las cuales las personas reclutadas «dejaban sus ropas para uniformarse» conforme lo requerían los criminales.

En la zona opera el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), conocido por sus prácticas sanguinarias y recientemente declarado terrorista por Estados Unidos.
En el lugar también se han encontrado varias identificaciones que corresponden a personas detenidas en distintos lugares del país, aunque Gertz declinó precisar el número.
Organizaciones defensoras de derechos humanos cuestionan el trabajo de la Fiscalía de Jalisco y demandan al gobierno federal una investigación transparente.

