CDMX.-En una carta enviada esta mañana al Director General de la revista FUTURO Dr. H.C. José Isabel Vela Pérez, por Anna Derbyshire, Directora General de Campañas de CitizenGO en E.E.U.U., se advierte que «lo que está a punto de ocurrir en Nuieva York… es profundamente alarmante».
Y es que «El lobby radical y autodenominado feminista de la ONU está lanzando un ataque total contra la vida, la familia y la verdad, y amenaza la próxima semana.
Entre los propósitos, destaca:
Declarar el aborto «derecho» universal: forzando a los países provida a cumplir, eliminando cualquier protección para la vida humana inocente: eliminar la objeción de conciencia, obligando a médicos y hospitales a practicar abortos en contra de sus principios; redefinir lo que significa ser mujer, con la imposición de ideología de género radical para borrar la realidad biológica, afirmando que los hombres pueden ser mujeres y las mujeres pueden ser hombres… y que exista infinidad de «géneros» inventados. También apuntalar a los niños, preparando con ello el camino para blolqueadores de la pubertad y procedimientos de cambio de sexo en menores, ´principalmente.
La ONU y la lucha por la vida: Activistas contra la agenda radical de la CSW69
En seis días, la 69ª Comisión sobre la Condición Jurídica y Social de la Mujer (CSW69) se reunirá en Nueva York, un evento clave que aglutina a delegados de todo el mundo para discutir los derechos de las mujeres y las políticas internacionales en la materia. Sin embargo, este año, la Comisión se perfila como un campo de batalla, con activistas promoviendo una agenda que ha sido calificada de peligrosa y radical, especialmente por aquellos que defienden los valores de la vida, la familia y la libertad.
Desde CitizenGO, una organización pro-vida y pro-familia, se ha lanzado un llamado urgente a la acción. La activista Anna Derbyshire, directora de campañas de CitizenGO en Estados Unidos, señaló en una carta enviada a un medio de comunicación mexicano que lo que está por suceder en la CSW69 es «profundamente alarmante». Según Derbyshire, la reunión de la ONU está siendo aprovechada por un lobby que busca imponer la legalización global del aborto y difundir la ideología de género, afectando especialmente a los más vulnerables: los niños.
¿Qué está en juego en la CSW69?
Los críticos de la agenda promovida en la CSW69 sostienen que se busca reescribir políticas clave sobre el aborto, los derechos reproductivos y el concepto mismo de identidad de género. El borrador de los acuerdos negociados por activistas pro-aborto y promotores de la ideología de género incluye propuestas tan controversiales como la declaración del aborto como un «derecho humano» universal, lo que obligaría a los países que son contrarios a la práctica a legalizarlo, sin importar las implicaciones éticas, culturales o religiosas.
Además, las propuestas buscan eliminar la objeción de conciencia para médicos y profesionales de la salud, forzándolos a realizar abortos en contra de sus principios. También se plantea redefinir lo que significa ser mujer, promoviendo la idea de que la identidad de género es una construcción social, eliminando la distinción biológica entre hombres y mujeres, y estableciendo que existen «infinitos géneros».
Uno de los puntos más controversiales es el enfoque hacia los menores. Según denuncian desde CitizenGO, el borrador incluye propuestas que permitirían el acceso de los niños a bloqueadores de la pubertad y, eventualmente, a intervenciones quirúrgicas de cambio de sexo, lo cual implicaría un daño irreversible a la salud de los menores, sin considerar el derecho de los padres a decidir sobre el bienestar de sus hijos.
La movilización en defensa de la vida y la familia
Frente a este panorama, CitizenGO ha lanzado una campaña global para recolectar firmas y presionar a los delegados de cada país, especialmente de México, para que rechacen esta agenda radical. Según Derbyshire, la CSW no es solo un evento burocrático; es una oportunidad crucial para influir en políticas globales que podrían modificar las leyes nacionales y afectar las decisiones gubernamentales sobre derechos humanos, salud y educación.
La organización sostiene que la CSW69 representa una lucha entre la defensa de la vida y los valores familiares, por un lado, y el extremismo ideológico promovido por los lobbies proaborto y de género, por el otro. En este sentido, la lucha no solo se centra en lo que se discutirá en la reunión de la ONU, sino en un esfuerzo más amplio para frenar lo que consideran un avance de las élites globalistas para imponer sus ideales en todo el mundo.
Un llamado a la acción global
Desde CitizenGO, se hace un llamado a la acción urgente, pidiendo a los ciudadanos de todo el mundo que firmen una petición para exigir que se rechace la imposición del aborto y la ideología de género en los acuerdos internacionales. El objetivo es que, mediante la presión de la sociedad civil, los gobiernos se vean obligados a defender los principios de la vida, la familia y la libertad de los niños frente a lo que consideran un ataque sistemático a estos valores.
Con el apoyo de millones de personas que defienden estas ideas, CitizenGO asegura que se ha logrado frenar en el pasado la imposición de políticas radicales en otras reuniones de la ONU. Sin embargo, el desafío ahora es aún mayor, ya que el borrador de la CSW69 representa un intento de normalizar prácticas como el aborto universal y la ideología de género en las políticas de salud y educación de todo el mundo.
Conclusión
La 69ª Comisión sobre la Condición Jurídica y Social de la Mujer se perfila como un evento crucial en la lucha por los derechos de las mujeres, pero también como un punto de confrontación entre aquellos que defienden los valores tradicionales y los que buscan imponer una agenda ideológica que, según muchos, pone en riesgo la vida, la familia y la salud de los niños. La presión internacional de organizaciones como CitizenGO busca frenar lo que consideran un ataque radical que, de ser implementado, podría tener consecuencias graves para la sociedad global. La pregunta ahora es si el movimiento pro-vida y pro-familia logrará frenar esta peligrosa agenda o si, por el contrario, la ONU logrará imponer su visión radical de los derechos humanos.

