El científico de talla mundial que se arrodilló en Harvard y proclamó: “Jesús es el Señor”
James M. Tour, uno de los químicos más reconocidos del mundo, sorprendió al rezar en plena clase de Harvard e invitar a sus alumnos a seguir a Cristo.
Que el ámbito científico universitario está alejado por completo de la fe es una hipótesis ampliamente extendida. Y de entre los muchos científicos que la refutan, el caso de James M. Tour es uno de los más destacados: así lo muestra su reciente oración, elevada en público, arrodillado ante sus alumnos y en plena clase, en un aula de la universidad de Harvard donde pidió por ellos.
Conocido por su experiencia en el campo de la química orgánica -que estudia los compuestos que contienen carbono- y la nanotecnología – la manipulación de la materia a una escala atómica y molecular-, el científico se desempeña como profesor de la Rice University de Houston (Texas).
Larga lista de reconocimientos: entre los 10 mejores
Su experiencia, lejos de ser solo académica, cosecha amplios logros e innovaciones prácticos. Es el caso de los trabajos de su grupo de investigación en torno al grafeno inducido por láser, con probadas implicaciones positivas en la gestión ambiental a través del reciclaje de materiales y desechos.
Sus exitosas y pioneras investigaciones le han hecho merecedor del Premio Oesper de la American Chemical Society (2021), concedido a «químicos destacados por sus importantes logros a lo largo de su vida en el campo de la química, con un impacto duradero en las ciencias químicas».

También ha sido nombrado miembro de la Royal Society of Chemistry en 2020, año en el que también recibió el Premio Centenario de la misma institución por sus innovaciones en química de materiales con aplicaciones en medicina y nanotecnología.
Además ha sido incluido en la Academia Nacional de Inventores en 2015, nombrado entre «Los 50 científicos más influyentes del mundo hoy» por TheBestSchools.org en 2019 y, entre otros muchos nombramientos que acreditan su experiencia, también se clasificó como uno de los 10 mejores químicos del mundo durante la última década, según una encuesta de índice de citas por publicación de Thomson Reuters en 2009.
Cristiano, científico y crítico con el evolucionismo
Tour, que adoptó el cristianismo durante sus estudios de posgrado, secundó en 2001 la declaración “Un disenso científico del darwinismo” del Discovery Institute, cuyos firmantes cuestionan la afirmación de que la teoría de la evolución de Darwin explique plenamente la complejidad de los seres vivos o que «toda la evidencia científica conocida respalde la evolución [darwiniana]».
Nacido en un hogar judío, ha detallado en varias ocasiones que durante sus años universitarios se sintió retado por cristianos de cara a reflexionar sobre el pecado y la redención. Una experiencia que transformó su vida en 1977: “Señor, soy pecador, perdóname… De repente, sentí la presencia de Cristo, un sentido glorioso de perdón me inundó”, relató el científico.
Desde entonces, Tour trata de aprovechar las plataformas académicas y su reputación como científico para afirmar la compatibilidad entre el rigor intelectual y la fe cristiana, entre fe y razón, defendiendo que “la búsqueda de la verdad incluye a Dios”.
Rezando por sus alumnos en Harvad… en plena clase
Además, a su labor estrictamente investigadora se agregan sus altas capacidades, como es ser fundador y director de más de una docena de empresas basadas en su propia investigación, siendo además profesor visitante de la Universidad de Harvard.
Precisamente en esta última es donde tuvo lugar uno de los episodios que están generando más expectación entre alumnos y usuarios de internet y redes sociales.
Según se aprecia en los vídeos que circulan, Tour se encontraba en plena clase cuando se dirigió a sus alumnos en un llamado único basado “exclusivamente en lo que he visto en mi propia vida”.
“Cuando has visto esta evidencia, [cuando] has escuchado la evidencia de la resurrección de Jesús de entre los muertos… Actúa según la medida de fe que tengas que tienes, un 50%, un 25%, un 10% de seguridad que ha resucitado de entre los muertos… Quiero que reces conmigo y actúes en torno a eso”, les dijo.
Es entonces cuando se arrodilló en el aula y comenzó a rezar por sus alumnos.
Aba mi padre, rezo por estos jóvenes, que repitan conmigo hoy esta oración hoy: `Señor, gracias por morir por mí, porque soy pecador. Señor, yo creo, pero ayúdame con mi incredulidad. Creo que Jesús es el Señor y creo que ha resucitado de entre los muertos. Lléname con tu Espíritu Santo y Déjame vivir para ti en el nombre de Jesús. Amén.
Finalizada la oración, se dirigió una vez más a los alumnos ofreciéndose a responder sus dudas e inquietudes al respecto.
“Si has rezado esta oración, ven a verme después o envíame un correo electrónico. Estará bien, sólo házmelo saber”, invitó antes de ofrecer su contacto personal y de que su gesto y plegaria pública diese la vuelta al mundo en internet y redes sociales.
De origen judío a seguidor de Cristo
Nacido en el seno de una familia judía, James Tour experimentó una transformación durante sus años universitarios. Él mismo ha relatado que, en ese tiempo, fue desafiado por algunos cristianos a reflexionar sobre el pecado y la redención.
En 1977, vivió lo que describe como una experiencia radical: “Señor, soy pecador, perdóname… De repente, sentí la presencia de Cristo, un sentido glorioso de perdón me inundó”. Desde entonces, abrazó la fe cristiana y comenzó a proclamar que la búsqueda de la verdad también incluye a Dios.
Su compromiso lo llevó en 2001 a secundar la declaración Un disenso científico del darwinismo, promovida por el Discovery Institute. Este documento reúne a científicos que cuestionan la afirmación de que la teoría de Darwin explique en su totalidad la complejidad de los seres vivos.
“La fe no está reñida con la razón”
Convencido de que la fe y la ciencia no son incompatibles, Tour ha buscado a lo largo de los años aprovechar su prestigio académico para mostrar que la fe cristiana no es un obstáculo, sino un complemento en la búsqueda del conocimiento.
En sus propias palabras: “La búsqueda de la verdad incluye a Dios”.
Además de su labor como investigador, es fundador y director de más de una docena de empresas basadas en sus descubrimientos. También se desempeña como profesor visitante en la Universidad de Harvard, donde ocurrió el episodio que lo puso en el centro de la conversación global.
Ciencia y fe, de rodillas en el aula
El gesto de James M. Tour en Harvard ha recorrido las redes sociales y diversos medios internacionales, mostrando a millones de personas que aún en los ámbitos más académicos y científicos es posible proclamar públicamente la fe en Cristo.
Con su testimonio, el prestigioso científico confirma que el rigor intelectual y la creencia en Dios no son realidades opuestas, sino caminos que, juntos, pueden conducir a la verdad plena.

