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ENTRE FRONTERAS / / OPOSITORES LIBERADOS

Por: JESSICA WOOLRICH

Si hablamos de dictaduras latinoamericanas actuales, sin duda el gobierno nicaragüense encabezado por Daniel Ortega seguramente sería  de los más mencionados, ya que gracias a las cuatro dudosas reelecciones, el dictador centroamericano se mantiene en el poder, aún en contra de la voluntad de gran parte del pueblo.

Su gobierno se mantiene en el ojo del huracán y es vigilado de cerca por diversas organizaciones, sobre todo después de que poco antes de las últimas elecciones que se llevaron a cabo en el 2021, Ortega, sin una orden de aprehensión, mandó a detener a siete de sus contrincantes por considerar que estaban en contra de la Ley de Defensa de los Derechos del Pueblo a la Independencia, la Soberanía y Autodeterminación, que fue aprobada en diciembre de 2020 y la cual básicamente fue una ley creada para proteger al gobierno de Ortega y poder apresar a cualquier opositor, al que fácilmente se le podría considerar un traidor a la patria.

Y precisamente gracias a esa ley, el dictador nicaragüense, ha podido despejar su camino, quitando a toda persona que pudiera ser una amenaza para él, a quienes encarceló y de quienes poco se sabía hasta que todo cambió el pasado jueves 9 de febrero, cuando de manera repentina Ortega anunció que deportaría a Estados Unidos a 222 presos políticos, lo que sorprendió a toda la comunidad internacional.

A raíz de éste anuncio, muchos se preguntan si la versión de Ortega de no haber sido presionado por el gobierno de Biden, y no haber existido ningún intercambio político o económico para el envío de los presos a Estados Unidos, es cierto o no.

Para muchos es increíble pensar que el dictador haya tomado una decisión de esta magnitud sin obtener un beneficio a cambio, sobre todo porque dentro de los 222 nicaragüenses, se encuentra Cristiana Chamorro, la excandidata a la presidencia de Nicaragua, quién es considerada una de las más fuertes opositoras del gobierno actual, por lo que para muchos es ilógico pensar que Ortega la dejaría ir por realizar una buena obra únicamente.

Ella como otros puede fortalecerse desde el extranjero y con el apoyo de Estados Unidos, podría desestabilizar al gobierno del dictador, sobre todo si se toma en cuenta que en los últimos años su gobierno se ha debilitado y el apoyo popular ha disminuido drásticamente.

Muchos esperan que este movimiento sea el principio del fin para un gobierno que ha demostrado cero respetos hacia los derechos humanos y que incluso constantemente es señalado por distintas organizaciones no gubernamentales como un gobierno autoritario y peligroso, por lo que solo queda esperar cuáles son los resultados de este movimiento político.

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