Por: JESSICA WOOLRICH
Cuando se supo de la invasión de Rusia a Ucrania nadie imaginó que los enfrentamientos iban a escalar tanto y que las consecuencias de esta guerra se iban a sentir no solamente en los países involucrados, pero a casi un año de qué iniciara esta terrible guerra, no solamente Ucrania y Rusia están sufriendo, ya que muchos son los países que están siendo afectados por los efectos colaterales, especialmente por la subida de precios en el mercado de hidrocarburos.
Aun cuando Reino Unido es una de la potencias mundiales, también es uno de los países más afectados por la subida de los precios de gas y electricidad, y es que en semanas pasadas el organismo encargado de regular los precios de la electricidad en dicha nación europea, dio a conocer que los precios se iban a elevar en un 80%, lo que sin duda es un golpe brutal en el bolsillo de los ciudadanos, sobre todo al encontrarse en medio de una oleada invernal que está disminuyendo las temperaturas considerablemente, por lo que el uso de la calefacción es primordial.
Pero a diferencia de años pasados, gran parte de la población no puede pagar las tarifas de electricidad y como una solución, sobre todo ante las bajas temperaturas de los últimos días, diversas organizaciones están creando espacios de reunión donde las personas pueden acudir de manera gratuita y poder calentarse un poco así como comer alimentos calientes.
Los llamados Bancos de calor están surgiendo por todo Gran Bretaña como una alternativa para ayudar a los más necesitados, y es que en dos años, el costo de electricidad se ha triplicado y la inflación ha alcanzado el 10.1% de incremento.
Lo que no se veía desde hace 40 años y está ocasionando una grave crisis en un país que solía tener una estabilidad económica que lo situaba como una potencia mundial envidiable, pero esos días han quedado en el pasado y la crisis es tal, que incluso muchas personas hoy están alimentándose con comida de perro y calentando sus alimentos con velas, así como dando calor a sus hogares.
Es preocupante ver cómo aún en medio de las crisis, los gobernantes no encuentran soluciones reales, las guerras siguen y como a final de cuentas quienes siempre sufren estas fallas de sus líderes son los ciudadanos de a pie, que son quienes tienen que adaptar sus caminos y encontrar por sus propios medios la forma de ajustarse a una difícil realidad que parece no mejorar.
Porque hoy por hoy los bombardeos rusos se intensifican, los desacuerdos con Putin se mantienen, los precios del gas se elevan y la vida de la población se complica. Lo único alentador para los británicos hoy, es que por lo menos hay asociaciones que buscan la forma de ayudar a los necesitados creando espacios en donde la crisis no golpee tanto y la realidad sea menos difícil para ellos.

