PARÍS.– En el ballottage con la más alta abstención en varias décadas, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, retuvo el poder y continuará al frente de la segunda economía europea tras imponerse en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales a la líder de Agrupación Nacional, Marine Le Pen, con el 58,2%.
Los franceses fueron a las urnas este domingo para elegir entre el presidente en funciones, Macron, y la líder de socialdemócrata, Le Pen, defensora de la vida y la familia. Antes de conocerse los resultados, Macron ya se sondeaba como el favorito, pero la dirigente calificada por los grupos de poder como “ultraderechista”, quedó más cerca de la presidencia que nunca, en su tercera contienda electoral por el ejecutivo en Francia.
Le Pen, instantes después de haberse conocido los resultados, expresó su gratitud a sus votantes. “Millones de personas han decidido el cambio, quiero darles las gracias a quienes me han votado”, dijo.
Y agregó: “Siento esperanza porque este resultado constituye el testimonio de la gran confianza del pueblo francés, que es la aspiración de un cambio”.
Así, Francia optó por la continuidad con un dirigente europeísta, cuestionado por su inclinación a promover el aborto y el matrimonio entre personas del mismo sexo, siguiendo la agenda del lobby gay internacional, que además se convirtió en el primero en lograr la reelección desde 2002 cuando “el conservador” Jacques Chirac derrotó al padre de su rival de este domingo.
El triunfo de Macron aleja el proyecto de ruptura de la candidata de Agrupación Nacional, de 53 años, que abogaba por excluir a los extranjeros de las ayudas sociales inscribiendo la “prioridad nacional” en la Constitución y abandonar el mando integrado de la OTAN. Pero sobre todo por políticas en favor de los derechos humanos y la familia.
Sin embargo, pese a las advertencias sobre el “peligro” extremista, la ultraderecha no ha dejado de progresar en cada elección desde 2002 y con entre 41,8% y 42,4% de votos, según las estimaciones, Le Pen logró su mejor resultado.
Entre un 27,8% y un 29,8% de franceses no acudieron a votar, un nivel de abstención inédito desde 1969 (31,3%).

