CDMX.-El periodismo no debe entenderse como un privilegio, sino como una responsabilidad social que exige preparación, ética, valentía y un compromiso permanente con la verdad. Así lo expresó el reconocido escritor, caricaturista y periodista Paco Baca, al dirigir un mensaje en representación de los comunicadores galardonados durante una ceremonia de reconocimientos, cuyo contenido fue compartido con la Revista FUTURO.
Durante su intervención, Baca afirmó que la libertad de expresión no es un lujo, sino un deber, al destacar que el ejercicio periodístico constituye una de las principales garantías para preservar la democracia y fortalecer la memoria colectiva de las sociedades.
Para sustentar su reflexión recurrió a pensadores y periodistas que han marcado la historia. Citó al escritor francés Albert Camus, quien definió al periodista como «un historiador del instante», una expresión que, dijo, cobra sentido cuando la información se comunica con claridad, rigor y responsabilidad, convirtiéndose en parte del patrimonio histórico de una nación.
En la misma línea recordó al poeta mexicano Octavio Paz, quien advertía que «sin libertad, la democracia es una farsa», para enfatizar que informar con profesionalismo representa una defensa permanente de esa libertad, incluso cuando hacerlo implica enfrentar riesgos personales.
Asimismo, evocó la célebre frase de Gabriel García Márquez, quien calificó al periodismo como «el mejor oficio del mundo». Sin embargo, Baca puntualizó que esa grandeza no surge de manera espontánea, sino del esfuerzo cotidiano, la disciplina y la preparación constante que exige dominar múltiples áreas del conocimiento, entre ellas la economía, la política, la cultura y la tecnología.
El periodista también hizo referencia a la filósofa Hannah Arendt, quien sostenía que la libertad de opinión pierde sentido cuando no existe información veraz sobre los hechos. Bajo esa premisa, subrayó que la obligación de quienes ejercen el periodismo no consiste únicamente en opinar, sino en comunicar la realidad con precisión y responsabilidad.
El periodismo, una profesión de riesgo
Uno de los momentos más significativos de su discurso fue cuando recordó al periodista mexicano Javier Valdez Cárdenas, asesinado por su labor informativa, de quien retomó la frase: «Que nos maten a todos, si esa es la condena por decir lo que pensamos». Para Baca, su legado representa el ejemplo más claro de que ejercer el periodismo en México continúa siendo un acto de valentía y compromiso con la sociedad.
Posteriormente evocó al expresidente sudafricano Nelson Mandela, quien comparaba al líder con un pastor que guía desde atrás permitiendo que otros avancen al frente. A juicio del galardonado, ese mismo principio debe inspirar al periodista: convertirse en un líder discreto que impulse a su comunidad hacia el conocimiento de la verdad.
El poder transformador de la investigación
Paco Baca recordó también uno de los episodios más emblemáticos de la historia del periodismo contemporáneo: la investigación realizada por los periodistas Bob Woodward y Carl Bernstein, del The Washington Post, quienes revelaron el escándalo de Escándalo Watergate, investigación que derivó en la renuncia del entonces presidente Richard Nixon.
Ese caso, afirmó, demuestra que un periodismo sustentado en datos verificables y una investigación rigurosa puede modificar el rumbo de la historia.
Añadió que los desafíos actuales obligan a los comunicadores a prepararse para comprender fenómenos cada vez más complejos, desde las implicaciones geopolíticas internacionales y la transparencia gubernamental, hasta los riesgos derivados de la desinformación, los discursos manipuladores y el acelerado desarrollo de la inteligencia artificial cuando ésta pudiera escapar del control humano.
La verdad como brújula
En la parte final de su intervención, el escritor sostuvo que la única bandera del periodismo debe ser la verdad, mientras que la investigación constituye su herramienta fundamental y la credibilidad su principal patrimonio.

Para reforzar esa idea citó al escritor George Orwell, quien afirmaba que «el periodismo es publicar lo que alguien no quiere que publiques; todo lo demás es relaciones públicas».
Finalmente, Paco Baca hizo un llamado a los comunicadores a no dejarse arrastrar por la inmediatez de las redes sociales ni por la improvisación, al advertir que el ejercicio profesional del periodismo requiere preparación, experiencia, estudio, responsabilidad y una sólida formación ética.
«El oficio de comunicar no es improvisación ni discurso panfletario. Es trabajo, trayectoria, credibilidad, estudio, responsabilidad, exposición y, sobre todo, ética», expresó.
Con un mensaje de esperanza, concluyó que mientras existan periodistas comprometidos con la búsqueda de la verdad y dispuestos a ejercer su labor con profesionalismo y valentía, la sociedad contará con una prensa capaz de fortalecer la libertad y contribuir a la construcción de un país más justo.
«La verdad, aunque incómoda, siempre será la brújula que nos guíe hacia un futuro más libre y más justo», concluyó.

