El Papa Francisco ha sido dado de alta este domingo tras permanecer 37 días en el hospital Gemelli, donde fue ingresado debido a complicaciones de salud. Antes de regresar a su residencia en la Casa Santa Marta, ubicada en el Vaticano, el Pontífice se asomó a un balcón del centro médico para saludar a los fieles que se habían congregado a las puertas del hospital, y aprovechó la ocasión para impartir la bendición apostólica. Aunque no estaba previsto que hablara, Francisco, a pesar de las secuelas de su enfermedad, sacó fuerzas para dirigirse brevemente a los presentes.
Con voz débil, el Santo Padre mostró su cercanía a una mujer que sostenía un ramo de flores amarillas, y expresó: “Gracias a todos. Veo a esta señora con las flores amarillas, ¡qué bien!”. Estas palabras, que evidencian su gratitud y afecto por los fieles, marcaron un momento emotivo de su salida del hospital.
Aunque el Papa ha recibido el alta médica, su recuperación aún está en marcha. Según informaron sus médicos, no podrá retomar su agenda de trabajo al ritmo que llevaba antes de su hospitalización. Durante los próximos dos meses, continuará con su convalecencia en el Vaticano, donde deberá seguir una terapia farmacológica y realizar ejercicios de fisioterapia motora y respiratoria, los cuales ya comenzó a realizar antes de su ingreso hospitalario. Los especialistas han recomendado evitar visitas de grandes grupos para no poner en riesgo su salud.
Visita a la basílica de Santa María la Mayor
Antes de regresar al Vaticano, el Papa Francisco visitó la basílica de Santa María la Mayor en Roma, como es tradicional para él antes y después de cada viaje apostólico. En este caso, el Pontífice acudió para rezar ante el icono de la Virgen, la Salus Populi Romani, una imagen venerada en Roma desde el siglo VI, que según la tradición, llegó a la ciudad durante el pontificado de Gregorio I.

Durante su visita, el Papa entregó un ramo de flores al Cardenal Rolandas Makrickas, arcipreste coadjutor de la Basílica Papal de Santa María la Mayor, para que lo colocara en el altar en señal de devoción a la Virgen. Este gesto de piedad y gratitud subraya la profunda devoción del Papa hacia esta venerada imagen mariana.
Recuperación en la Casa Santa Marta
Tras su paso por la basílica, el Papa Francisco ya se encuentra nuevamente en su residencia en la Casa Santa Marta, donde continuará con su recuperación. Durante su estancia en el hospital Gemelli, el Santo Padre recibió el apoyo y la atención del personal médico y sanitario, a quienes agradeció sinceramente. A su salida del hospital, Francisco saludó brevemente a los miembros del equipo que le brindaron cuidados, entre ellos la rectora de la Università Cattolica del Sacro Cuore, Elena Beccalli, el presidente de la Fondazione Policlinico Gemelli, Daniele Franco, y otros importantes responsables del centro médico.
A pesar de su situación de salud, el Papa Francisco ha querido transmitir su gratitud a todos aquellos que lo han acompañado durante este periodo difícil, marcando así una nueva etapa en su recuperación, en la que la prioridad será su bienestar y descanso.

