Aguascalientes, Ags.- Tras manifestar que la sociedad de Aguascalientes está dolida luego de la absurda aprobación del aborto, representantes del Frente Nacional por la Familia advirtieron esta tarde que no escatimarán esfuerzos para echar abajo semejante aberración, a sabiendas de que partió de una supuesta orden de la Suprema Corte de Justicia de la Nación misma que fue evidenciada en su oportunidad por profesionales en la materia.
Jaime Castro Chávez, coordinador del FNF en la entidad declaró a la revista FUTURO que definitivamente “Aguascalientes sigue de luto”, y que las lápidas expuestas en la Plaza de la Patria son una muestra de ello.
La sociedad aguascalentense se encuentra también inconforme por lo que la gran mayoría considera el aborto como un crimen, y un atentado directo en contra de los derechos humanos de los inocentes, a quienes se les priva de su opción de vivir, y lo más triste de todo es que a las jovencitas se les manipula al no hablarse de las consecuencias que ello conlleva.

Castro Chávez puso en claro que reducir de 9 a seis semanas el periodo para el aborto de poco o nada sirve, cuando los médicos expertos en el tema han demostrado que hay vida desde el momento de la concepción.
“Es un crimen aberrante” que como tal se debe reconocer.
Expuso que aunado a lo anterior, salió una disposición en la que al Issste se le da manga ancha para practicar “la interrupción” del embarazo, término tan absurdo que habla por sí mismo porque no se trata de desconectar y volver a conectar algo, interrumpir y seguir el proceso porque no hay tal, es llanamente un asesinato artero y cruel.
Se puso de manifiesto que poca es la respuesta que se ha tenido con los actuales legisladores, quienes también han manifestado son su omisión el desinterés por la vida, sin desconocer que algunos de ellos se reeligieron.

Esta situación no solamente compete a las familias, sino también a las autoridades y a los diferentes credos religiosos, porque al final de cuentas es la vida y la familia la que está en riesgo.
Recordó que no hace mucho tiempo se dieron a conocer algunas cifras de los abortos registrados, alrededor de 100, pero sin lugar a dudas son mucho más y la preocupación se incrementa cuando está próxima la feria nacional de San Marcos en la que se da manga ancha al consumo de alcohol y al libertinaje y, por ende, la promoción del aborto directa o indirectamente.
Dio a conocer que se espera que los legisladores respondan al llamado y que sobre todo tomen conciencia de la gran responsabilidad que tienen, porque más allá de los compromisos de partido o de la agenda del lobby gay internacional, está en peligro el futuro de los próximos ciudadanos y siguientes generaciones.

En otro orden de cosas habría destacado que se comparte lo expuesto en la 52 Marcha por la Vida realizada en Washington, en donde las autoridades locales y federales se hicieron presentes para defender la vida, y lo deseable sería que en México se hiciera lo propio.
Allá han dado marcha atrás al tomar conciencia de la importancia de defender y cuidar la vida desde su nacimiento hasta su muerte natural, más allá de que el caso Roe v. Wade que motivó la “legalización” haya resultado una farsa.
Preocupación por el Contexto Social
Otro punto de alarma para el FNF es el contexto de la próxima Feria Nacional de San Marcos, evento que consideran propicio para el aumento del consumo de alcohol y comportamientos que, según el Frente, podrían derivar en un mayor número de abortos. Aunque las cifras oficiales registran alrededor de 100 interrupciones legales del embarazo, el FNF estima que el número real podría ser significativamente mayor.

El tema del aborto continúa y se hace cada vez más presente a medida que avanza la concientización, y en este caso el FNF se dijo dispuesto a colaborar con quien corresponda para frenar semejante crimen, mientras que a la sociedad aguascalentense. Mientras que otros sectores abogan por el respeto «a los derechos de las mujeres y su autonomía sobre sus cuerpos», sin mencionar que llevan dentro a otro cuerpo, a otro ser humano. En este contexto, el debate promete intensificarse, con implicaciones profundas para el panorama político, social y cultural del estado.

