El Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y el Partido del Trabajo (PT) rompieron con Morena a nivel local y registraron la coalición «Juntos Haremos Historia en Aguascalientes» para participar en los comicios de junio próximo donde estará en juego la gubernatura del estado, lo que para muchos ha llegado a ser una sorpresa que beneficiaría a la coalición “Va por México” con la diputada Teresa Jiménez al frente.
Misael Girón Montoya, de la dirigencia estatal del PVEM, dijo que los representantes ante el Instituto Estatal Electoral, Ángel Martín Ortega por el PT y Fernanda Ramírez Brambila, de su instituto político, acudieron a registrar «en tiempo y forma la coalición denominada ‘Juntos Haremos Historia en Aguascalientes’, con el objeto de poder participar en el proceso electoral».
A su vez acotó que «no es la primera vez que nuestro partido participa en una campaña electoral en alianza con el Partido del Trabajo por lo que sin duda será una contienda muy positiva para ambos», dijo.
Precisó que «cada partido político acordó respetar los ideales de cada uno, por lo que se enfocarán en trabajar en varios aspectos como el tener un Aguascalientes verde, igualitario, equitativo y libre, contar con un gobierno ciudadanizado», al tiempo de que aseveró que en estos comicios «la mujer será pieza clave».
De igual manera señaló que en esta ocasión y en la entidad no irán con el partido Morena con el cual tienen acuerdos a nivel nacional. Sobre las causas se dijo que Morena no respetó las propuestas de dichos partidos, mientras que su representante en la entidad Eulogio Monreal Ávila desestimó lo ocurrido y se aventuró a decir que les convenía mejor ir solos.
Estos ajustes vendrían a fortalecer la alianza PAN, PRI y PRD, que llevarían como abanderada a la legisladora federal Teresa Jiménez Esquivel, quien no desestima que también algunos grupos panistas estén desde ahora trabajando por el partido del Presidente y en Movimiento Ciudadano tampoco se descarta que el Senador Juan Antonio Martín del Campo sea su abanderado a la gubernatura, con lo que se llevaría al menos el 30 por ciento de la militancia blanquiazul.

