Es bien importante que el pueblo católico de Aguascalientes actuemos bajo conciencia y con mucha responsabilidad respecto a la unificación con nuestro nuevo pastor, Monseñor Juan Espinoza Jiménez, para que junto a él volvamos a revivir la tradición del rebaño de Aguascalientes y así poder recibir las gracias que Dios derrama al pueblo obediente a principios y normas espirituales, estableció el Ing. Efraín González López al hablar sobre los recientes escenarios que han acontecido tanto en nuestro entorno como en el ámbito nacional.
En la entrevista exclusiva con FUTURO el experto en asuntos religiosos humanismo político habló de la importancia de la unidad como fuerza para hacer frente a tantas adversidades que vive la sociedad, entre ellas los ataques del lobby gay internacional y los seguidores de la llamada “Santa Muerte” que es el mismo asquerosísimo diablo, pues consideró que juntos debemos “ejercer la fuerza para rechazar las insidias del mal y de la misma manera contribuir para la unificación del clero y lograr la paz del mundo”.
Consideró que monseñor Espinoza Jiménez “es un gran hombre, capaz e inteligente”, pero sobre todo con amplio conocimiento sobre la situación en torno a nuestra Diócesis, que incluye todo el estado de Aguascalientes y parte de Jalisco y Zacatecas.
De manera particular, agregó, nuestro Obispo se ha adentrado en el tema de los desajustes sociales, sobren todo en cuanto a lo que se refiere a la pobreza en la que viven muchas familias de Aguascalientes, como es el caso del oriente de la ciudad, problemática en la que el pueblo católico deberá ser partícipe.
Puso de manifiesto los riesgos de estar divididos y enfrentados, con mayor razón ahora que habrá de decidirse el futuro de los mexicanos en seis entidades del país, y por supuesto entre ellas nuestra entidad.
Y es que, precisó González López, “si estamos desunidos sin duda somos vulnerables ante los ataques del demonio que actúa por medio de grupos violentos”, como se evidenció recientemente con las llamadas feministas que, a no ser porque se puso una barrera humana de cristianos comprometidos, hubieran causado mayores destrozos; eso sin omitir las ofensas que pintaron sobre el piso y que rayan en lo obsceno y absurdo.
Si estamos desunidos, estaríamos vulnerables ante el crecimiento de grupos satanistas que tienen su origen en la ignorancia y la pobreza espiritual de sus seguidores.
Sin duda, son tiempos de actuar.
Y una forma son los diferentes elementos que se tienen a la mano como es la oración masiva, ofreciéndola por un por un pueblo unido y lleno de fe en torno al Dios único y verdadero.
Otra herramienta no menos importante son los grupos de apostolado por medio de la implementación de acciones que beneficien a esas áreas vulnerables, y con ello impedir el avance de las fuerzas del mal.
Otra bien importante y necesaria es la acción gubernamental que tiene el deber de servir a la sociedad y “la obligación de proteger a los ciudadanos de todo lo que pueda deteriorar la estabilidad y la paz social”.
Recordó que desde bien joven le causaba mala impresión el hecho de que después de un recogimiento por la Solemnidad de la Cuaresma, casi de un día para otro daba inicio le festividad de la fiesta de Aguascalientes, a la que aún se le llama Feria Nacional de “San Marcos”, aun y cuando el santo ya no está en el centro de las actividades que se organizan año con año.
Lamentablemente un aspecto negativo, más porque se sabía de familias que durante el año guardaban ciertos preceptos, y con mayor razón durante este tiempo de reflexión, no se diga la Semana Mayor que viven no sólo los católicos, sino también el cristianismos, cuando de pronto se les daba manga ancha a los hijos para que junto con los visitantes fueran a divertirse a la misma, y casi siempre con los excesos de sobra conocidos.
No ocultó su tristeza al saber que en el último año de gobierno de Martín Orozco Sandoval la feria da inicio precisamente con el Viernes Santo, lo que se ha considerado como “una bofetada al catolicismo”, tal como lo han hecho sentir varios grupos religiosos y laicos que desaprueban esto que para la gran mayoría de los católicos es una “aberración”.

