Afectaría a miles de usuarios diariamente con cobros indebidos y fallas en validadores de tarjetas
Aguascalientes, Ags.— Un posible megafraude en el sistema de transporte urbano estaría afectando gravemente la economía de miles de usuarios que a diario utilizan el servicio para acudir a sus trabajos, escuelas o realizar diversas actividades. La revista Futuro documentó los hechos este lunes, tras un recorrido realizado en una de las unidades de la Ruta 9, en compañía de un experto capacitador de conductores del sistema.
De acuerdo con múltiples testimonios de usuarios y con las observaciones directas durante el recorrido, se detectaron diversas irregularidades que comprometen la transparencia del cobro del pasaje con tarjetas electrónicas.

Entre las anomalías más reportadas se encuentran:
- Saldo que desaparece injustificadamente: Usuarios señalaron que después de recargar su tarjeta con cierta cantidad, el sistema registra un saldo muy inferior apenas minutos después de haber subido a la unidad.
- Cobros múltiples sin notificación sonora: Debido al reciente cambio de lectores electrónicos, hay ocasiones en que la tarjeta se cobra dos o hasta tres veces por un solo abordaje, sin que el usuario se dé cuenta, ya que en muchos casos los aparatos no emiten el sonido habitual de validación.
- Cobros por cercanía: El capacitador explicó que algunos validadores detectan la tarjeta incluso a cierta distancia del lector, y esto basta para hacer el cargo, lo que puede resultar en cobros no intencionados.
- Evitan uso de sensores traseros: Algunos conductores obligan a los pasajeros a descender por la puerta delantera, impidiendo que los sensores traseros registren la bajada y se complete el proceso correcto del viaje, posiblemente para encubrir cobros irregulares.
- Uso de tarjetas bancarias con fallas: En ciertos camiones, se han colocado lectores que prometen permitir el pago con tarjeta bancaria, pero también se han reportado cobros fallidos y duplicados.
- Y no se pueden percatar los pasajeros debido a que los aparatos están en una posición no siempre visiblle, aunado a la presión que se ejerce al subir a la unidad cuando hay demasiado pasaje.
Durante el recorrido, dos personas de la tercera edad expresaron su agradecimiento al capacitador por la explicación, comentando que en diversas ocasiones su saldo desaparecía en apenas tres viajes, sin que entendieran el motivo. Ahora saben que posiblemente fueron víctimas de cobros múltiples.
Algunos conductores, que hablaron bajo anonimato, aseguraron que esta problemática es conocida por muchos choferes, y que su recomendación personal a los usuarios es pagar en efectivo. «A diario les roban a los pasajeros», afirmó uno de ellos, señalando que con 800 pasajes diarios por camión y cobros de entre 20 y 30 pesos, el fraude potencial podría representar cifras millonarias.
Además, se reportó que varios conductores que intentaron denunciar estas prácticas fueron despedidos, lo que ha generado un constante ingreso de nuevos operadores en capacitación, situación que ha incrementado las sospechas de encubrimiento.
Hasta el momento, no se ha emitido una postura oficial por parte de las autoridades estatales o del organismo responsable del transporte público. Sin embargo, voces ciudadanas y de expertos coinciden en que es urgente una auditoría técnica e independiente a los validadores y el sistema de cobro, así como protección a los conductores que denuncien prácticas irregulares.
Mientras tanto, los usuarios continúan expuestos a un sistema que, lejos de facilitar su movilidad, parece representar una carga económica injusta y una grave falta de transparencia.

