Por Redacción | CDMX.- En el marco del Día de la Libertad de Expresión en México, celebrado en las instalaciones del Club de Periodistas, el escritor y periodista José Isabel Vela Pérez lanzó un mensaje contundente que resonó entre colegas, académicos y representantes de la sociedad civil: la libertad de expresión no es solo una causa del gremio periodístico, sino una responsabilidad colectiva que compromete a toda la nación.
Frente a un panorama donde ejercer el periodismo se ha convertido en una actividad de alto riesgo, Vela Pérez —director general de la revista Futuro— subrayó que el derecho a informar y ser informado es uno de los pilares esenciales de la democracia mexicana. “No es un privilegio, es un derecho humano fundamental”, señaló, recordando que los artículos 6 y 7 de la Constitución mexicana, así como el artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, consagran este principio que hoy se ve amenazado desde múltiples frentes.
Un derecho bajo asedio
Aunque el Día de la Libertad de Expresión fue instaurado en 1951 como un reconocimiento a la labor informativa, José Isabel Vela advirtió que hoy, más de siete décadas después, la conmemoración se da en un contexto de violencia, censura y desprotección para los periodistas. “Es un recordatorio urgente del papel crucial que desempeña una prensa libre e independiente en la vida democrática del país”, sostuvo, al tiempo que denunció la fragilidad de los mecanismos de protección, la impunidad en crímenes contra periodistas y la creciente autocensura impuesta por el miedo.

El periodista aguascalentense denunció que en México no solo se mata físicamente a quienes informan, sino que también se asesina su voz a través del silencio impuesto por amenazas, agresiones o censura legal e institucional. “La muerte intelectual del periodista es igual de grave que su muerte física”, sentenció.
La ética como brújula
En su discurso, Vela Pérez hizo un llamado a los medios a no claudicar en su misión crítica, investigadora e independiente. Rechazó que la prensa se reduzca a ser un vehículo de propaganda institucional o privada, e insistió en la urgencia de reafirmar el compromiso ético del periodismo con la verdad, la justicia y el bien común. “El periodismo debe ser un agente activo que investiga, cuestiona y orienta con independencia”, dijo.
Además, criticó reformas como la nueva ley de telecomunicaciones, que —según diversos analistas— representa un retroceso para la libertad de expresión al fortalecer mecanismos estatales de control sobre medios digitales, abriendo la puerta a la censura y a la vigilancia encubierta.

Un pacto social por la verdad
El escritor también reflexionó sobre el papel del periodismo como elemento cohesionador en una sociedad fragmentada por la inseguridad, la polarización y la pérdida de valores. “El miedo, la incertidumbre y la desconfianza hacia el otro están erosionando el tejido social”, afirmó, y planteó que los medios deben contribuir activamente a su reconstrucción mediante contenidos que promuevan la empatía, la solidaridad y el respeto mutuo.
En un entorno saturado por noticias falsas, discursos de odio y desinformación, Vela Pérez propuso forjar un nuevo pacto comunicativo en el que la prensa no solo hable, sino también escuche y dé voz a los sectores históricamente silenciados. Citando al Papa León XIV, recordó que “la paz comienza con la forma en que comunicamos”.

Un llamado a la acción
Más allá del acto conmemorativo, el mensaje de José Isabel Vela fue una convocatoria a la acción: defender la libertad de expresión como un compromiso ineludible con el presente y el futuro de México. “No es solo una lucha de periodistas: es una causa de toda la sociedad. La libertad de expresión no se hereda, se defiende”, concluyó.
Este 7 de junio, la libertad de expresión no se celebra: se protege. Porque solo una sociedad informada puede aspirar a ser verdaderamente libre.

