Aguascalientes, Ags.- Durante su homilía dominical en la Catedral Basílica, el Obispo Juan Espinoza Jiménez abordó temas de ética y responsabilidad social, destacando la vanidad, hipocresía y codicia que se percibe en el uso de recursos públicos por parte de algunos gobernantes.
En referencia al Evangelio de San Marcos, monseñor Espinoza comparó el comportamiento de ciertos servidores públicos con el relato de la viuda que, a pesar de tener poco, ofreció todo lo que poseía con humildad y generosidad. Criticó que algunos políticos utilicen los recursos del pueblo para dar dádivas bajo el logotipo de sus partidos, con el objetivo de mejorar su imagen pública, en lugar de atender genuinamente a quienes más lo necesitan.
El obispo subrayó la importancia de la compasión y la ayuda desinteresada, y lamentó que en la sociedad actual prevalezca una búsqueda de bienestar personal en detrimento del apoyo a los más pobres. Señaló que esta práctica de entregar recursos con fines de protagonismo o votos refleja una tendencia “reprobable” y cuestionó la necesidad de autenticidad en el servicio a los demás, alejada de intereses políticos o exhibicionismos.


Durante la ceremonia, el Obispo Espinoza también presidió la toma de votos de nuevos ministros extraordinarios y la ratificación de otro grupo, en un llamado a que el servicio a la comunidad sea comprometido y sincero.
Destacó que en este ministerio, nadie se debe sentir mas que el otro, pero el servicio sí que es necesario porque ayuda a los sacerdotes de la parroquia y visitan enfermos para darles la comunión, pero que más allá de lo que diga el párroco del lugar, esta tarea no debe durar más de 4 años y luego ejercer otra actividad.
Hipócritas quienes dan ciertas dádivas del dinero del pueblo: Juan Espinoza
Al referir el Evangelio de San Marcos, el Obispo Juan Espinoza Jiménez destacó la vanidad, hipocresía y codicia en un mundo individualista en el que se ha hecho costumbre olvidar la compasión, a la vez que cuestionó la actitud de algunos que nos gobiernan, y que dan ciertas dádivas con el logotipo de su partido, subir el rating o salir en la foto, sabedores de que son recursos del mismo pueblo necesitado.
Recordó como los escribas se paseaban por la plazas para que todos los vieran, y hacen largas oraciones para impresionar, cuando que la oración debe salir desde el corazón y en el anonimato, sin protagonismos, a la vez que aquellos se apartaban de la gente más pobre, como sucede ahora con quienes están en puestos públicos.
Y seguramente esperaban que esas dádivas que dieron en campaña, luego se traducirían en votos, lo que si bien es “normal” en estos tiempos, no deja de ser reprobable.

