El politólogo argentino advierte sobre una estrategia sistemática para disolver la institución familiar y reducir la natalidad mundial
Aguascalientes, México.– En el marco de la conferencia titulada “El asedio contra la familia”, realizada recientemente en Aguascalientes, el politólogo y escritor argentino Agustín Laje lanzó una firme advertencia sobre lo que considera una ofensiva sistemática y global para debilitar y redefinir el concepto tradicional de familia.
En declaraciones en torno al tema, Laje señaló por otra parte que existe una metodología bien estructurada que busca reducir a la familia a un mero agrupamiento basado en el afecto, negando su profunda función social. “Desde el punto de vista sociológico, la familia es mucho más que un grupo afectivo. Es la primera escuela, donde aprendemos a hablar, donde aprendemos que hay un principio de autoridad, determinados usos, costumbres y valores sociales”, afirmó.
Un ataque desde múltiples frentes
El analista político describió distintos mecanismos que, según él, están siendo utilizados para erosionar la institución familiar. Entre ellos, destacó la deconstrucción ideológica, la demonización de la figura masculina, la percepción de los hijos como una carga, y el adoctrinamiento sistemático desde las escuelas, la industria del entretenimiento y la cultura popular. Además, denunció prácticas como el uso de hormonas y cirugías en menores de edad como parte de una tendencia que, asegura, busca desdibujar las bases biológicas y sociales de la familia.
Laje advirtió que uno de los efectos más palpables de esta agenda es la drástica disminución de la natalidad, un fenómeno que, según explicó, ya está generando consecuencias económicas y sociales graves. “Empezamos a sentir problemas incluso en los sistemas de pensiones, porque no estamos logrando un reemplazo generacional adecuado”, advirtió.
En diversas intervenciones, Agustín ha destacado la descomposición del término «familia», pero con énfasis también en cuanto se refiere al matrimonio, pero ahora no sólo entre personas del mismo sexo, sino entre un ser humano con un árbol, un animal y hasta una computadora, lo cual ha sido evidenciado por medios de comunicación de relevancia mundial.

El papel de la ONU y el alarmismo demográfico
En su análisis, el conferencista no dudó en señalar a organismos internacionales, como las Naciones Unidas, como actores centrales de este fenómeno. Según Laje, desde 1974, a través del Fondo de Población de la ONU, se han impulsado políticas globales orientadas a reducir la natalidad. Citó como hitos relevantes las conferencias de Bucarest (1974) y El Cairo (1994), donde –asegura– los países firmaron compromisos en ese sentido.
“Si uno entra al sitio web de las Naciones Unidas, puede encontrar el alarmismo demográfico que han promovido durante décadas. Básicamente, afirman que si los estados no reducen la natalidad, el futuro de la humanidad estaría en riesgo por la sobrepoblación”, señaló. En ese contexto, afirmó que el aborto ha sido impulsado como una política global desde 1994.
Defender la familia, núcleo de la sociedad
A pesar del panorama que describió, Agustín Laje instó al público a informarse y formarse para hacer frente a esta tendencia, que calificó como un intento de “desaparecer tanto la fe como la familia”. En sus palabras, “para que exista una familia debe haber un hombre y una mujer, ya que esa unión es la única capaz de dar vida”.
El escritor concluyó su participación con un llamado urgente a tomar conciencia y defender lo que considera la única institución que da soporte a la sociedad y permite el desarrollo de la vida misma.
La conferencia generó un fuerte interés entre los asistentes y se inscribe en un contexto de creciente debate social sobre el rol de la familia, la identidad de género y las políticas demográficas en el mundo contemporáneo.


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