Ciudad de México.– Los fiscales de justicia en México han incumplido de manera flagrante su deber constitucional de procurar justicia y enfrentar la corrupción, denunció el abogado Alberto Woolrich Ortiz, presidente de la Academia Nacional de Abogados Foro México, A.C.
En entrevista exclusiva con la revista Futuro, Woolrich calificó de “abyectos y viles” a los titulares de las fiscalías por haber optado por la pasividad en momentos clave para el país.
“Cuando México más necesitaba de su valor para enfrentar el fenómeno de la corrupción, eligieron la omisión. Renunciaron a su mandato constitucional”, sentenció.
Una justicia debilitada por la corrupción
El jurista advirtió que México atraviesa “horas tristes” en su vida democrática, pues mientras los poderes Ejecutivo y Legislativo –junto con factores de poder fácticos como el crimen organizado– impulsan una cruzada contra la justicia, el aparato institucional encargado de protegerla ha resultado ineficaz.
“El objetivo no fue mejorarla, sino controlarla, corromperla y prostituirla”, subrayó.
Woolrich recordó que la soberanía nacional tiene como fundamento la justicia y que ningún acto puede ser válido si viola los principios de la Constitución. En este contexto, destacó la denuncia presentada contra el exfiscal de Aguascalientes, Jesús Figueroa Ortega, hoy notario público, acusado de operaciones con recursos de procedencia ilícita, defraudación fiscal y omisión de deberes. El actual fiscal, Manuel Alonso García, confirmó que el caso seguirá el mismo cauce que otros procesos.
Complicidad y fabricación de culpables
El abogado señaló que las fiscalías de la Nación han fallado en su misión de proteger los derechos de los ciudadanos y hacer valer el Estado de Derecho. En su lugar, dijo, incurrieron en complicidad con los poderes políticos y delincuenciales.
“Se fabricaron culpables, se acusó a inocentes para proteger a delincuentes; se exhibió la arbitrariedad de poderes ajenos a la justicia. La debilitaron y justificaron su incapacidad eliminando leyes represivas, mientras el poder económico, político y del crimen se infiltraba en las instituciones”, denunció.
Retroceso en la procuración de justicia
Woolrich sostuvo que estas omisiones no fueron accidentales, sino un abandono deliberado de su deber.
“Ese actuar incorrecto representa el mayor retroceso en materia de procuración de justicia. No habría sido posible sin cómplices dentro de las propias fiscalías. Fue una claudicación consciente para convertirse en actores de la corrupción”, concluyó.

