Pese a que el general Luis Cresencio Sandoval, titular de la Sedena, describió la detención de Ovidio Guzmán, hijo del narcotraficante Joaquín ‘el Chapo’ Guzmán, como “un golpe contundente a la cúpula del poder del Cártel del Pacífico”, las estructuras y formas de operar de esa organización seguirán vigentes, señalan especialistas.
David Saucedo, experto en seguridad pública, explicó en entrevista que esto es así porque la captura de cabecillas no implica el desmantelamiento de las estructuras del crimen organizado, sus redes de protección política, sus centros de producción de drogas o su flujo financiero dentro y fuera del país.
“Pareciera que el tráfico de droga tiene una dinámica económico-criminal que se independiza de la captura de los líderes del narco. Poco a poco, lo que vemos es que esta es una dinámica de mercado. Podrá estar o no estar Ovidio, pero el trasiego de drogas hacia Estados Unidos se mantiene. Es más bien una captura que tiene un impacto mediático, de impacto político”, dijo.
Ayer se dio a conocer que, en un operativo realizado en la sindicatura de Jesús María, en Culiacán, Sinaloa, autoridades federales recapturaron a Ovidio Guzmán, ‘el Ratón’, lo que provocó una jornada con más de 19 bloqueos y agresiones armadas en la entidad, que afectaron transporte, vialidad y comercio.
La detención ocurrió a más de tres años del llamado “jueves negro”, que adquirió su nombre por el fallido operativo para arrestar y extraditar a Ovidio el 17 de octubre de 2019, que de igual forma culminó en bloqueos y balaceras en la región.
Tras este incidente, el 18 de octubre de ese año, el presidente Andrés Manuel López Obrador afirmó que se tomó la decisión de liberarlo ya que estaban en riesgo muchas vidas. “No se trata de masacres, ya eso ya se terminó. No puede valer más la captura de un delincuente que las vidas de las personas. Ellos tomaron esa decisión y yo la respaldé”, dijo.
En esta ocasión, integrantes del gabinete de seguridad ofrecieron una conferencia de prensa en la que, si bien el general Sandoval declaró que la detención fue “derivada de seis meses de trabajos de reconocimiento y vigilancia”, reconoció que personal militar logró identificar a Ovidio al realizar tareas de “reconocimientos terrestres” y solo después de que el grupo armado con el que viajaba agredió a los guardias nacionales.
Es por estas situaciones que Saucedo, si bien consideró “un éxito” el operativo y que ayudará a la imagen del presidente, pidió al gobierno tomar en cuenta que ahora el Cártel Jalisco Nueva Generación podría querer “entrar a su territorio, robarse algunas plazas, tratar de aprovechar esta aparente debilidad del Cártel de Sinaloa”.
Ovidio, uno de los herederos del Cártel de Sinaloa
De acuerdo con registros judiciales y de prensa, Ovidio Guzmán y sus hermanos Iván Archivaldo, Jesús Alfredo y Edgar forman parte del grupo de herederos del Cártel de Sinaloa conocido como Los Chapitos, que se quedaron con las riendas de la organización criminal tras la reaprehensión de su padre, hoy sentenciado a cadena perpetua en EU.
Para Saucedo, Ovidio era un jefe regional del Cártel de Sinaloa que, hasta ayer, se encargaba de liderar todas las tareas para obtener el control de algunos estados, de rutas de trasiego de drogas, de autoridades policiales y políticas, de narcolaboratorios y de finanzas.
Por esta razón, las autoridades de seguridad del país identifican a Ovidio como líder de la fracción Los Menores, afín al Cártel de Sinaloa, señalado como un generador de violencia en cuatro estados y en la región noroeste del país.
“Se trata de una parte importante del ‘barco’, sin ninguna duda, pero no es el Cártel de Sinaloa en su conjunto, que tiene muchos grupos, muchos liderazgos”, dijo Saucedo, tras explicar que una parte de la organización es la que encabeza Ismael ‘el Mayo’ Zambada, un capo de más de 70 años que lleva casi toda su vida dedicado al tráfico de drogas sin haber pisado la cárcel.
“Lo que vemos es un viraje silencioso en esta estrategia de abrazos y no balazos del gobierno federal en contra de los cárteles. Finalmente están deteniendo a integrantes de los grandes grupos de narcocriminalidad del país. No estoy seguro de que puedan librar dos guerras simultáneas contra el Cártel Jalisco Nueva Generación y el Cártel de Sinaloa, pero lo están intentando”.

